A la espera del voto del Colegio Electoral
Hace unos días hallé un titular de la revista Forbes saltando por la red que captó mi atención: “Vladimir Putin es el hombre más poderoso del mundo, Donald Trump en segundo lugar: Forbes”. Vaya, si enjundioso estaba el título, más provocativo resultó ser el contenido: según Forbes, Vladimir Putin fue la persona más poderosa del mundo por cuarto año consecutivo en 2016, con el presidente electo estadounidense Donald Trump en segundo lugar, de acuerdo con su ranking anual. “El presidente de Rusia ha ejercido la influencia de su país en casi todos los rincones del mundo… Desde la Madre Patria a Siria hasta las elecciones presidenciales de Estados Unidos, Putin sigue consiguiendo lo que quiere”. Lean otra vez la última oración.
Ahora, veamos estos datos:
▪ Un informe dado a conocer el miércoles 14 de diciembre por NBC muestra que altos funcionarios de inteligencia estadounidenses afirman que Vladimir Putin estuvo personalmente implicado en el hackeo de las elecciones de EEUU. Fue Putin mismo quien dirigió cómo utilizar el material hackeado del Comité Nacional Demócrata (CND) y de la campaña de Hillary Clinton para hacerle daño a Clinton y que Donald Trump ganara la presidencia.
▪ El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, que varias veces descartó la amenaza del hackeo ruso, se unió al comité de inteligencia bipartidista del Senado iniciado por Jack Shumer, John McCain y Lindsey Graham, que llevará a cabo una investigación sobre la injerencia de Rusia en las elecciones. De inmediato se apuntó en esa el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan. Ojo: antes de las elecciones, cuando los líderes congresistas de ambos partidos fueron informados secretamente de que Rusia quería para presidente a Trump, McConnell torpedeó el plan bipartidista al que ahora se une de corre corre para denunciar su intervención. Y es que lo mismo si se trata de la negativa de Trump a hacer públicas sus declaraciones de impuestos, su falta de voluntad para eliminar los conflictos de intereses, su alianza con Vladimir Putin, la designación de Rex Tillerson, presidente de Exxon Mobil, como secretario de Estado –un hombre sin escrúpulos que ha apoyado dictadores y militares asesinos y ha sido cómplice de atrocidades internacionales con tal de añadir ganancias a Exxon–, la designación del número dos de Goldman Sachs, Gary Cohn, como director del Consejo Económico Nacional, el principal asesor económico de la Casa Blanca, las decenas de millones de dólares que ganarán por la evasión de impuestos sobre las ganancias de inversión los altos ejecutivos del gabinete formado por Trump, según un análisis del Wall Street Journal de esta semana, etc., los republicanos han estado dispuestos a esconder los errores o infamias de Trump, convertido para ellos en un dios, con tal de tenerlo como presidente republicano. Parece que se les ha olvidado que para trabajar en el Congreso juran por la Constitución, no por Trump.
Es curioso que este cambio súbito de McConnell y Ryan suceda solo un día después que Politicususa publicara un durísimo artículo titulado “Es hora de considerar seriamente cargos de traición contra los republicanos”. Y Marty Kaplan del Jewish Journal escribiera “Nadie se atreve a llamarle traición”.
Donald Trump, que ayer de nuevo pidió que se levantaran las sanciones contra Rusia por su invasión a Ucrania y anexión de Crimea, ridiculizó a la CIA por decir que Rusia intervino en el proceso electoral estadounidense. “Creo que es ridículo. Es sólo otra excusa. No lo creo”. Pero según ha indicado la Casa Blanca, Trump ha estado al tanto de las acciones de Putin en las elecciones nacionales. ¿Habrá colaborado con él para obtener la presidencia?
El profesor de la Escuela de Leyes de la Universidad de Columbia, David Pozen, ha dicho sobre el Colegio Electoral: “El renovado interés público en el Colegio Electoral subraya la necesidad de acabar con esta institución anticuada y fundamentalmente antidemocrática”.
El lunes ese Colegio Electoral votará por el próximo presidente de Estados Unidos. Dada la información con que hoy contamos acerca de las mentiras, los conflictos de intereses que no va a evitar, y la intervención de Rusia en las elecciones de Estados Unidos para favorecerlo, el Colegio no debe votar por Donald Trump, sino por Hillary Clinton, que ganó el voto popular. El Colegio tiene una responsabilidad enorme en el futuro de la democracia de Estados Unidos.
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Esta historia fue publicada originalmente el 15 de diciembre de 2016, 5:57 p. m. with the headline "A la espera del voto del Colegio Electoral."