Décimo aniversario de Love
En el documental All Together Now, el legendario productor George Martin, fallecido este año a la edad de 90 años, señaló que el catálogo musical de los Beatles es una suerte de Santo Grial, intocable y respetado. De tal modo opinaba sobre la banda sonora del espectáculo Love, que desde hace 10 años Cirque du Soleil presenta en el hotel Mirage de Las Vegas, donde se interpreta en viñetas fastuosamente poéticas la influyente narrativa del conjunto originado en Liverpool hace más de medio siglo.
Es el único sitio del mundo donde los seguidores de Los Beatles tienen su santuario en un show aprobado por el grupo (los dos sobrevivientes y las viudas respectivas de los otros dos fallecidos), con una banda sonora tomada directamente de las cintas originales que se atesoran en los estudios Abbey Road.
La idea de Love provino de un encuentro entre George Harrison y el creador de Cirque du Soleil, a finales de los años noventa, en el cual el Beatle le sugirió hacer un espectáculo con la música del grupo.
Cirque de Soleil suele tener intérpretes en vivo durante sus espectáculos. En el caso de Love, la corporación Apple no accedió a que otra agrupación se ocupara del cancionero de los Beatles. Cuanto más, permitió una reinterpretación bastante libre del catálogo a cargo de dos autoridades, George y su hijo Giles Martin, quienes realizaron unas mezclas y combinaciones insólitos de música, sonidos y breves intervenciones de los Beatles durante sus memorables sesiones de grabaciones.
El álbum The Beatles Love, con 25 canciones que comienzan en Because y concluyen con All You Need is Love, tema emblemático del show, se puede disfrutar independientemente del espectáculo, como una suerte de novedad en algo tan conocido y familiar.
Este año ya el documental de Ron Howard Eight Days a Week: The Touring Years, se alza con una nominación a los premios Grammys para demostrar, otra vez, que la leyenda no cesa. Ni hablar de que la reedición del álbum de Paul McCartney Tug of War, así como uno de jazz titulado Kaleidoscope Eyes: Music of the Beatles, también han recibido nominaciones, así como la remezcla bailable de la canción Nineteen Hundred and Eighty Five, de McCartney a cargo de Timo Mass y James Teej.
El hotel Mirage construyó un teatro circular especial para Love con un sistema de sonido envolvente donde hasta las butacas tienen bocinas (6,300 en total). Los creadores no quisieron contar la historia harto conocida de los Beatles y se decidieron por atmosféricas y líricas lecturas de algunos de sus hitos. De tal modo, se asiste al entierro de Eleonor Rigby o volamos con Lucy en el cielo que fue diamante y Something es un amante desesperado incapaz de aprehender sus amorosas y esquivas trapecistas. Come Together es la revolución de la contracultura y Octopus’s Garden nos hace flotar en la profundidad del mar.
Los cuadros se suceden ininterrumpidos por hora y media de deslumbramiento. Hay que mirar a todos lados porque ocurren cosas maravillosas sobre el escenario y en el aire. Es un desafío para los sentidos y para el alma que se hincha o estruja con canciones grabadas en las paredes del corazón.
Los productores no pensaron que el espectáculo sobrepasara los diez años en cartelera, pero cada noche el lleno sigue siendo casi total. En este aniversario se han hecho ostensibles mejoras técnicas y artísticas. Ocho millones de personas lo han disfrutado, mucho más que las que vieron a los Beatles en vivo.
Love no es el show habitual de Las Vegas, sino un encuentro personal con los Beatles, como ha dicho Giles Martin.
Crítico y periodista cultural.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de diciembre de 2016, 6:57 a. m. with the headline "Décimo aniversario de Love."