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Opinión

Decisión de EEUU sobre los asentamientos israelíes agudizará el debate

La abstención de Estados Unidos de la resolución 2334 anti-asentamiento del Consejo de Seguridad de la ONU es un duro golpe para la política de anexión de territorios palestinos del primer ministro Benjamin Netanyahu. La oficina del Primer Ministro de Israel declaró que “Israel rechaza la despreciable resolución anti-Israel de la ONU y no se subordinará a ella”. Esta acción del Gobierno de los Estados Unidos, una de las pocas críticas abiertas sobre la política de Israel, probablemente no contribuya al avance a largo plazo de las perspectivas de paz en la región.

El gobierno de Israel reaccionó de inmediato ante la acción de los Estados Unidos afirmando que impondrá sanciones a los dos estados que apoyaron la resolución, Nueva Zelanda y Senegal, y llamó a sus embajadores para consultas con su gobierno. Sin embargo, el gobierno israelí no pudo emprender una acción similar contra los otros dos estados que solicitaron una votación sobre la resolución –Venezuela y Malasia – ya que no tiene vínculos diplomáticos con ellos.

La oficina del Primer Ministro israelí criticó al presidente Barak Obama por no vetar la resolución, afirmando que “la administración Obama no sólo no protege a Israel contra esta pandilla en la ONU, sino que complotó con ella entre bastidores. Israel espera con interés trabajar con el Presidente electo Trump y con todos nuestros amigos en el Congreso, republicanos y demócratas por igual, para neutralizar los efectos nocivos de esta absurda resolución”.

En una acción inusual, la Casa Blanca atribuyó la responsabilidad de esta acción al gobierno israelí afirmando que la política de asentamientos de Netanyahu es responsable de la aprobación de la resolución sobre los asentamientos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Predeciblemente, el presidente electo Donald Trump, con su insolencia característica, dijo: “Las cosas serán diferentes después del 20 de enero”.

En Israel, la líder de Meretz, Zehava Galon, rompió con la línea del gobierno y dijo que estaba contenta con la abstención de Estados Unidos, ya que la resolución estaba “en contra de la política de anexión y asentamiento y no contra Israel”, añadiendo que la resolución fue “el resultado directo de la ley para legalizar los asentamientos, con Israel habiendo perdido toda su vergüenza y el mundo habiendo perdido su paciencia”.

En sus tres primeros párrafos, la resolución de la ONU sobre asentamientos establece claramente que para lograr una solución de dos Estados mediante negociaciones sobre el terreno.

Reafirma que el establecimiento por Israel de asentamientos en el territorio palestino ocupado desde 1967, incluida Jerusalén Este, carece de validez jurídica y constituye una violación flagrante en virtud del derecho internacional y un obstáculo importante para lograr la solución de dos Estados y una solución justa y duradera y la paz integral;

Reitera su exigencia de que Israel deje de inmediato y completamente todas las actividades de asentamiento en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén oriental, y que respete plenamente todas sus obligaciones jurídicas a este respecto;

Subraya que no reconocerá ningún cambio en las fronteras establecidas el 4 de junio de 1967, incluidas las relativas a Jerusalén, que no sean las acordadas por las partes mediante negociaciones.

Poco después de la votación del Consejo de Seguridad de la ONU, Ben Rhodes, el asesor del presidente Barak Obama, explicó por qué Estados Unidos no vetó la resolución sobre los asentamientos, diciendo que la abstención estadounidense no debe sorprender a nadie, especialmente al primer ministro israelí quien es responsable de su fracaso.

La abstención de Estados Unidos sobre la cuestión de los asentamientos es importante, y si la historia es correcta, no cambiará necesariamente la política de anexión de Israel y, por lo tanto, la posibilidad de una solución que involucre dos Estados. Para lograr una paz duradera, el gobierno de Netanyahu debe darse cuenta de que no reconocer los derechos de los palestinos va en contra del propio interés de Israel de alcanzar la paz en la región.

En el 2012, conocí al difunto Stéphane Hessel, quien fue Embajador de Francia y miembro de la Resistencia Francesa. Hessel fue autor de “Indignez-vous!”, un largo ensayo dirigido principalmente a los jóvenes, sobre lo que consideraba que debía ser su activismo por los derechos humanos. Hessel estaba en Nueva York como miembro del Tribunal Russell sobre Palestina, que era muy crítico de las acciones del gobierno de Israel contra los palestinos. Le pregunté cómo, siendo judío, era tan respetuoso de los derechos de los palestinos. Me dio la mejor respuesta imaginable. Sin vacilación me dijo: “Porque amo a Israel”.

Consultor internacional de salud pública y autor de “Impacto del Medio Ambiente sobre la Salud del Niño” y “Salud Materna”, ambas publicaciones de la Organización Panamericana de la Salud.

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de diciembre de 2016, 7:59 p. m. with the headline "Decisión de EEUU sobre los asentamientos israelíes agudizará el debate."

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