Predicciones para el 2017
Algunos eventos que marcaron el 2016 —la victoria de Donald Trump en la elección presidencial, la votación en el Reino Unido a favor de salir de la Unión Europea— fueron una pesadilla para los pronosticadores en todas partes. De todos modos, ahora estoy listo para pronosticar una serie de sucesos que moldearán este año que acaba de comenzar.
En el frente deportivo, los Cavaliers de Cleveland volverán a ser campeones de la NBA, tentando a LeBron James a adelantar su planeada aspiración presidencial para el 2024 y postularse en el 2020.
Las elecciones tienen consecuencias, y en el 2017 los republicanos anularán la Ley de Cuidado de la Salud a Bajo Costo para darle otra forma. En respuesta, Romneycare regresará inesperadamente en estados como California y Nueva York, ya que los estados liberales implementarán programas estilo Obamacare para atender el mercado individual.
La otra gran prioridad de política económica del GOP, la reforma fiscal, elevará los precios de las acciones bursátiles y aumentará el déficit. En respuesta, los demócratas se convertirán en el partido preocupado por la deuda nacional. Los partidos también cambiarán de posición en los gastos en la infraestructura, los tratados comerciales y quizá hasta en la licencia de maternidad.
Las agudas divisiones partidistas seguirán también fuera del campo del cuidado de la salud y de la política tributaria. Piensen en las peleas que habrá en torno a las cuestiones sociales. Planned Parenthood se convertirá en el blanco de numerosas medidas, y el nominado por Trump para la Corte Suprema renovará la atención hacia la constitucionalidad de la prohibición del aborto.
Y aunque los republicanos terminarán aceptando el matrimonio gay, seguirán trazando una marcada distinción entre “libertad religiosa” y “libertad de religión”. La primera se usará para referirse a la libertad de los dueños de establecimientos de no atender a clientes gay, una libertad aceptada por los republicanos pero rechazada por los demócratas. La segunda, que generalmente se entiende como proteger la libertad de los musulmanes de practicar su religión, será considerada peligrosa por muchos conservadores pero abiertamente defendida por los liberales.
El futuro fuera de Estados Unidos también es predecible. El Reino Unido se seguirá reduciendo: Escocia empezará a seguir el camino elegido anteriormente por Australia y Sri Lanka, por India y Estados Unidos, por Kenya y Chipre. Se unirá a la esfera de la Unión Europea de libre movimiento de trabajadores y capitales, y aflojará tanto sus lazos con Inglaterra que la independencia será una mera formalidad.
El resto de Europa no estará carente de problemas. Habrá más ataques terroristas, y crecerán las tensiones en torno a las políticas sobre refugiados, inmigrantes, minorías religiosas y libertades civiles.
Irán seguirá ganando poder y prominencia en el Medio Oriente mientras su aliado, Bashar al-Assad, se impondrá en la guerra civil en Siria. Con Irak y Siria bajo control, los ayatolas centrarán su atención en el Líbano y en Yemen.
De vuelta a las Américas, la situación en Venezuela caerá en el caos total. Será la primera crisis real de política exterior de la presidencia de Trump y restará importancia a su promesa del muro. El gobierno de Trump no sabrá cómo responder, y China intervendrá para salvar la situación y ganar una plaza en el hemisferio occidental.
Pero también hay noticias positivas. La edad dorada de la televisión seguirá ofreciendo maravillosos programas televisivos para disfrute de todos. Y el nuevo hotel Trump en Washington tendrá enormes ganancias.
Miembro del American Enterprise Institute. Este artículo apareció originalmente en InsideSources.com.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de enero de 2017, 5:38 p. m. with the headline "Predicciones para el 2017."