Un nuevo impuesto que castigará a la familia hispana
La economía de los Estados Unidos disfruta de una recuperación, pero la comunidad hispana continúa en desventaja. La tasa de desempleo en la comunidad es más alta comparada a la tasa nacional y los salarios continúan estancados. Ahora existe una propuesta en el Congreso que empeorará la situación económica de los latinos en este nuevo año.
Se trata de un plan para cambiar el sistema de impuestos en Estados Unidos conocido como “border adjustment tax” (BAT). El Congreso apuesta a que los consumidores no estén prestando atención o entiendan sus esfuerzos.
El BAT implica que las compañías estadounidenses no puedan deducir el costo de los bienes que importan y que los ingresos por sus exportaciones no tengan que pagar impuestos. El liderato republicano en la Cámara argumenta que el BAT pondría a Estados Unidos en una posición competitiva en el comercio internacional. Además, los recaudos del nuevo arancel pagarían por la reducción de impuestos corporativos que el libreto republicano propone.
Los proponentes de este plan también argumentan que el BAT eliminaría los incentivos que creó el actual sistema de impuestos, específicamente el fenómeno de compañías mudando sus operaciones de Estados Unidos a otros países para pagar menos contribuciones. Esta estrategia ha provocado críticas del presidente electo, Donald Trump, a empresas como Ford y General Motors.
El problema es que el BAT es solo una teoría que indica que el dólar apreciaría y por ende el costo de los productos importados se mantendría igual. Pero, ¿que pasaría si el valor del dólar no sube? El BAT es un impuesto al consumidor que castigará a cualquier industria que importe bienes de otros países. Esto incluye a las automotrices, tiendas de ropa, los supermercados, la gasolina, entre otros.
De ser aprobado, un BAT destruiría la familia hispana de clase media o baja. Millones de familias hispanas gastan la mayoría de sus ingresos en comida, ropa y gasolina. Un BAT haría todos esos bienes más caros, dejando a estas familias en grave situación económica.
El presidente de Toyota declaró públicamente que un BAT también eliminaría miles de empleos. Similarmente, un sinnúmero de industrias han declarado que este impuesto al consumidor tendría un efecto adverso a sus negocios y tendrán que alzar el costo de sus productos para mantener sus ganancias.
¿Es justo que el Congreso pague por la reducción de impuestos para las grandes corporaciones a cuenta de millones de familias trabajadoras en la comunidad hispana?
El presidente electo, Trump, fue victorioso el pasado noviembre en parte porque prometió alivio económico a la clase trabajadora. Un impuesto al consumidor sería una bofetada al pueblo trabajador y tendría consecuencias políticas para el GOP en el 2018.
A días de su juramentación como Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump debe enviarle un mensaje a la comunidad hispana, con quienes nunca ha sido popular, y rechazar el impuesto al consumidor.
Director de Iniciativas Hispanas para el US Consumer Coalition (USCC). USCC es una organización que aboga por el consumidor y promueve más opciones en el mercado, regulaciones responsables, condiciones de mercado justas y libertad del consumidor.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de enero de 2017, 3:36 p. m. with the headline "Un nuevo impuesto que castigará a la familia hispana."