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Opinión

ROLAND BEHAR: Demasiado cerca

La situación del Oriente Cercano o Medio Oriente es cada vez menos media y más cercana. La posibilidad de que afecte nuestra cotidianeidad es más real como recientemente se ha experimentado en París y Copenhague.

El fenómeno más preocupante es la posible fabricación de armas nucleares por parte de Irán, cuyo primer objetivo sería pulverizar a Israel y, con ello, advertir a sus vecinos sobre las posibles consecuencias que tendría oponerse a aceptar su papel como actor principal en la región e, incluso, dominarles como ya hizo Darío hace 2500 años.

En su reciente discurso ante el Congreso norteamericano, Netanyahu enfatizó que sería un error poner fin a las sanciones y confiar en la inteligencia y las inspecciones internacionales para asegurarse de que Irán no desarrollará armas nucleares.

Alertó acerca del posible acuerdo sus dos fallas fundamentales:

“En ausencia de un cambio dramático, sabemos con certeza que cualquier acuerdo con Irán incluirá dos importantes concesiones a Irán.

La primera gran concesión dejaría a Irán con una vasta infraestructura nuclear, dotándoles de un tiempo de breve descanso de salida a la bomba. Dándoles así chance y tiempo para acumular suficiente uranio para la fabricación de armas nucleares o plutonio para una bomba nuclear.”

A pesar de los comentarios negativos por parte de Obama y su entorno que no aportó soluciones, Bibi fue muy claro cuando dijo:

“Antes de levantar esas restricciones, el mundo debería exigir a Irán hacer tres cosas. En primer lugar, detener su agresión contra sus vecinos en el Oriente Medio. En segundo lugar, dejar de apoyar el terrorismo en todo el mundo. Y en tercer lugar, dejar de amenazar a aniquilar a mi país, Israel, el único Estado judío”.

Irán, por la vía de los terroristas chiitas de Hizbolah, apoya a las fuerzas de Bashar Al Assad y lucha contra sus oponentes de diferentes facciones sunitas, incluyendo a ISIS. Hay pocas posibilidades realistas de derrocar al régimen apoyado por Irán en Damasco y el Líbano está demasiado fragmentado y, prácticamente, bajo el control de Hizbolah para que los terroristas Sunis puedan reclamar una ventaja decisiva.

¿Qué buscan estos terroristas fundamentalistas y quiénes son?

Buscan imponer una ideología integral que dirija y controle todos los ámbitos de la sociedad: desde los religiosos, a los jurídicos políticos a través de la Shariá.

Intentan lograrlo primero, retornando a la grandeza del Islam, creando estructuras políticas tiránicas y a la vez destruyendo las bases de la cultura occidental, a través del proselitismo, la violencia y de la práctica del terror. La idea es crear califatos territoriales que, desde sus bases, permitan la conquista del mundo.

Son violentamente antijudíos, pero también son contrarios a cualquier otra fe, fundamentalmente la cristiana, como demostraran fehacientemente con las matanzas realizadas contra cristianos iraquíes y egipcios,

Su ideología y métodos coinciden trágicamente con el nazismo y el estalinismo, aunque su base teocrática les separa. No olvidemos la colaboración del Muftí de Jerusalem y otros con el régimen nazi. En resumen: es una ideología que odia a la libertad, ama a la muerte y aspira al dominio del mundo.

Los caldos de cultivo que han producido estos engendros son variados y se encuentran tanto en el Medio Oriente como en Europa, desde un barrio marginal en París hasta una aldea en Yemen, incluyendo a los ex miembros de las fuerzas represivas y militares de Saddam Hussein y Muammar El Gadafi.

Se sabe que sus líderes terroristas son muy ricos. Por ejemplo, el Estado Islámico gana unos dos millones de dólares diarios en ingresos por venta de petróleo, producto de sus campos petroleros y refinerías en Iraq y en Siria. Se supone que ISIS es el grupo terrorista más rico del mundo. Le sigue Hamás, que también tiene un récord por ser su líder Jaled Meshal el líder islamista más rico del mundo, quien acumuló millones de dólares en su exilio en Doha. A continuación tenemos a Hizbolah, financiado fundamentalmente por Irán como el tercero en riqueza, cuyas cifras son alucinantes.

Mientras tanto se asocia al yihadismo con la pobreza por parte de las izquierdas “buenistas” occidentales quienes desde la prensa, en universidades y en en las calles estúpidamente les apoyan ignorando que, eventualmente, les decapitarán como hoy lo hacen con sus enemigos más cercanos.

El resultado final producto de los conflictos actuales, sin duda afectará nuestro presente y futuro, por muy lejanos que nos parezca. Estemos alerta y hagamos que occidente acabe de entender que estamos en una lucha de civilizaciones como la que enfrentó Europa en el pasado.

¿A Ud. no le parece? A mí, sí.

http://rolandbehar.blogspot.com/

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de marzo de 2015, 2:00 p. m. with the headline "ROLAND BEHAR: Demasiado cerca."

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