ARMANDO GONZÁLEZ: Netanyahu ante el Congreso
El pasado martes, el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, pronunció un discurso histórico ante el pleno del Congreso donde expuso, con retórica brillante, el peligro inmenso para Israel, el Medio Oriente y el resto del mundo si Irán continúa su marcha hacia la obtención de armas nucleares.
Su comparecencia fue controversial porque el presidente o speaker de la Cámara de Representantes, John Boehner, lo invitó sin consultar a los líderes demócratas en el Congreso o a la Casa Blanca. Como resultado, 53 congresistas demócratas no asistieron a la sesión y el vicepresidente Biden, quien debía copresidir la sesión con Boehner, se excusó por tener prioridades de viaje. Y el presidente Obama se ocupó de informar a la prensa que no vería la transmisión en vivo. Obama tampoco se reunió con Netanyahu para, según él, no influenciar las próximas elecciones en Israel a finales de este mes.
Qué pena. Ellos se lo perdieron. Podían haberse beneficiado de ver que Israel, a diferencia de Estados Unidos hoy, está presidido por un verdadero líder. Un líder que se expresó brillantemente en un discurso lleno de claridad legal, moral y ética.
Netanyahu dijo que, en su opinión, el acuerdo que se está negociando con Irán en Ginebra aumentará en lugar de disminuir las posibilidades que Irán logre convertirse en una potencia nuclear. Obama, por su parte, aunque sólo le quedan dos años de presidencia, parece creer que el poder de su personalidad y su experiencia como “organizador comunitario” podrá hacer que él convenza a Irán que, después que tengan la bomba atómica, no la usen.
La actitud de Israel es preventiva. “No permitan que lleguen a tener la bomba. No corran el riesgo”.
Netanyahu en su discurso fue muy hábil refiriéndose a Irán y los extremistas islámicos de ISIS. Algunos piensan que Occidente podría lograr una alianza con Irán para luchar contra ISIS (Irán ha unido sus fuerzas con Irak para sacar a ISIS de Tikrit), pero el régimen iraní y ISIS son esencialmente lo mismo. Ambos persiguen la supremacía del extremismo islámico y solamente difieren en quién termina en el trono. En otras palabras y citando a Netanyahu, si esos dos difieren, el enemigo de tu enemigo es tu enemigo.
Netanyahu nos hizo pensar, “¿Y si los que decapitan a los infieles tuvieran armas nucleares?”, y, de frente al Congreso les dijo: “Irán es un problema de ustedes también, no sólo de Israel, no sólo de los judíos”. Y siguió: “La peor pesadilla del mundo es la unión del radicalismo islámico y las armas nucleares. El tratado siendo negociado en Ginebra no es un adiós a las armas, es un adiós al control de armas. Y hay quienes nos dicen que la única alternativa a este tratado es la guerra. Eso, simplemente, no es cierto. La alternativa a este mal tratado es un tratado mucho mejor”.
Y prosiguió: “Por primera vez en 100 generaciones los judíos podemos defendernos. Es por eso que, como Primer Ministro de Israel, les puedo prometer esto: Aun si Israel tiene que defenderse sólo, Israel se defenderá. Pero yo sé que Israel no está solo. Yo sé que América está con Israel. Y yo sé que ustedes están con Israel”. Y esto fue seguido por una ovación en pie en el Congreso. Aun por los congresistas demócratas que mantuvieron una postura discreta durante el discurso y que son representados por su líder Nancy Pelosi, quien en declaraciones inmediatamente después del discurso dijo: “Estuve a punto de llorar durante el discurso. Entristecida por el insulto a la inteligencia de Estados Unidos como parte del grupo que negocia en Ginebra. Y entristecida por la condescendencia hacia nuestro conocimiento de la amenaza de Irán y nuestra posición de limitar la proliferación nuclear”.
Este es el pensamiento de la líder de la minoría demócrata en la Cámara. La misma congresista que, unos días antes, presidió una visita de congresistas a La Habana para “construir” relaciones con la peor tiranía del continente y que “no tuvo tiempo” para reunirse con los líderes de la disidencia en Cuba. Pero, estos son los tiempos que vivimos. La Pelosi vio las cosas en Cuba pero no estuvo a punto de llorar.
Pero volvamos a Netanyahu. Para quien, como yo, siente gran respeto por la comunicación verbal y su uso para informar la verdad y persuadir a los demás, fue de gran satisfacción el escuchar, finalmente, al líder de una nación dirigirse al pleno del Congreso y demostrar integridad intelectual. Netanyahu expuso los argumentos de aquellos que difieren de él y procedió a rebatirlos de forma metódica, empírica y lógica. Hubo una madurez y seriedad de propósito en el primer ministro de Israel que le falta a nuestro presidente.
Es vergonzoso que nosotros los estadounidenses tengamos que esperar por un líder extranjero para escuchar una prédica caracterizada por excelencia intelectual y seriedad moral.
Pero estos son los tiempos que vivimos.
AGonzalez03@live.com
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de marzo de 2015, 3:00 p. m. with the headline "ARMANDO GONZÁLEZ: Netanyahu ante el Congreso."