Aumentos en enero
Los residentes del estado de la Florida están de plácemes: el salario mínimo ha aumentado 5 centavos, o sea, de $8.05, a $8.10. Desde luego es una muy buena noticia que reciben (exclusivamente) quienes devenguen el mínimo. Esas personas recibirán $96 más cada año, claro, menos impuestos, lo que representará algo así como $80 más para su bolsillo en doce meses.
Sin embargo, con la buena noticia del aumento salarial a partir del 1 de enero del 2017, vienen otros cambios y costos que no son bien recibidos y que esta vez sí, afectan a todos. Veamos.
La Florida Power & Light, que tiene una manera muy peculiar de manejar las estadísticas, publica anuncios diciendo que sus tarifas están entre las más bajas de la nación (sin aportar detalles concretos) y señala que sus clientes pagan menos en comparación con las tarifas del 2006, algo difícil de entender, pues comparo lo que desembolsaba en el 2006 y lo que pago en la actualidad y es sencillamente más, mucho más ahora. La FPL ha conseguido la aprobación de la Comisión de Servicio Público para incrementar sus tarifas comenzando este enero del 2017, lo que representará un aumento de unos $7 por cada 1,000-kWh. De manera, que tomando ese patrón, un afortunado cliente promedio pagará unos $84 adicionales cada año.
La factura de teléfono residencial de AT&T también ha aumentado con la llegada del nuevo año. La cantidad, $2, o lo que es lo mismo, $24 al año. La amable representante de la empresa a la que le solicité una explicación, solo supo decirme que se trata de un aumento. Así, un incremento y ya, un poco la idea de que todo sube.
Para no quedarse atrás, la poderosísima compañía de televisión por cable Comcast se apuntó un pequeño aumento, que le proporcionará algunos millones extras durante el año en curso. Se trata de dos cargos fantasmagóricos: Broadcast Fee, que sube de $5 a $7, y Regional Sport Fee, que pasa de $3 a $5. Entre ambos, $4 cada mes, o sea, $48 al año. El empleado me enfatizó que las tarifas de la compañía no han cambiado, solo los cargos. A mí realmente no me importa mucho si son tarifas o cargos, el hecho es que comenzando en enero, mi cuenta se incrementó $4 más… Bueno, $4,53, pues al incremento hay que añadirle los impuestos correspondientes, que también cogen su tajadita.
A modo de resumen, estas tres empresas de servicio suben en conjunto un promedio de $156 al año, mientras los trabajadores con salario mínimo reciben $96. Vaya, que comienza el 2017 con un déficit de $60.
Este enero ha arrancado muy intenso… y eso que no deseo analizar ahora el impacto devastador del aumento en los seguros médicos para los trabajadores en sus centros laborales, de las medicinas y del Obamacare, ese programa de servicio médico asequible (me encanta la palabra), que marcó un nuevo reajuste incrementándose un promedio de un 25%.
La pregunta es: ¿qué hacen los políticos? Sé al menos qué hace uno de ellos, José M. Díaz, de la ciudad de Sweetwater, luchando por una pensión de $30,000 anuales por su labor como comisionado, y otros $95,000 de su desastroso desempeño como alcalde. (Total, unos 125,000 del erario público). Pero los demás políticos, los que recientemente fueron electos o reelectos, los que lanzaron anuncios políticos pagados en la televisión y la radio, afirmando que lucharían contra el aumento de los impuestos y los intereses especiales (que realmente nunca nombraban), dónde están para defender a sus electores.
Para mí, cada vez que hay que pagar más por algo que no es el costo del servicio, resulta una variante de un impuesto, pues al ser ineludible, se trata de algo que se impone.
Esto es solo enero. Veremos los meses venideros.
Escritor cubano residente en Miami.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de enero de 2017, 6:16 p. m. with the headline "Aumentos en enero."