Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

Los que se oponen a Trump: ¿son enemigos, izquierdistas o los dos?

La guerra por identificar al Partido Demócrata como izquierdista es acérrima. Al menos en español, y particularmente en el sur de la Florida, muchas figuras de radio y TV empiezan su alocución diaria como “según la izquierda en EEUU” o “como dice el partido de izquierda”. Lamentablemente estos epítetos se están haciendo más frecuentes.

La sana oposición que tradicionalmente ha existido entre los dos partidos, ahora pretende convertirse en una batalla entre la derecha y la izquierda. Si un juez entorpece una orden del presidente Trump, es izquierdista. Si alguien opina que el salario mínimo equivale al de 60 años atrás con el costo de vida actual, es izquierdista. Si un inmigrante se queja de ser acosado, es izquierdista. Si un enfermo protesta porque su seguro médico de Obamacare ahora les retrasa sus procedimientos pautados por temor a las medidas de Trump, es izquierdista. Si un retirado clama por un aumento en su paupérrima pensión, es izquierdista.

Son incontables los ejemplos para promocionar el uso de este vocablo fatal, que tanta desgracia ha causado en la historia de la humanidad, a saber, el mundo soviético y sus satélites, y más recientemente, el fracasado socialismo del siglo XXI.

Desde luego, también hay otras situaciones que aparentemente fortalecen esa acusación de izquierdismo. En los últimos años se han visto manifestaciones de protestas múltiples, donde un vandalismo generalizado se ha hecho presente. En ocasiones, elementos encapuchados han iniciado incendios y han dañado la propiedad privada.

Resulta que existen grupúsculos de muchachos sudamericanos, incluso algunos con un parecido asombroso al Ché Guevara, que entonan consignas a través de megáfonos y portan pancartas con los colores del movimiento 26 de Julio, comunes en la Cuba actual.

Ahora veamos el caso contrario. A los que despiden a tres empleados normales y contratan a un indocumentado pagándole una ridiculez, ¿cómo los llamaríamos? Y a los que venden la soga con la que otros se ahorcarán, por ejemplo las armas y los cigarrillos, ¿acaso serían genios comerciales? Bien pudieran serlo ya que son capaces de transformar la desdicha humana en dinero, y eso en teoría es un arte.

Y existen otros que son capaces de dictar órdenes, aunque tengan que enfrentarse a naciones enteras y además retar al poder judicial y legislativo. Por ejemplo, el presidente Trump ha dicho que eliminará la enmienda Johnson, que como sabemos prohíbe a las iglesias y a las entidades sin fines de lucro participar en activismo político. Esto, sin duda, beneficiará al Partido Republicano, ya que les permitirá “comprar” el apoyo de miles de organizaciones sin fines de lucro, así como de cientos de iglesias de diferente índole.

De igual forma, el respaldo actual de Trump al oleoducto Keystone supone miles de empleos y billones de ganancia al negocio petrolero, pero implica un riesgo mayúsculo en derrames de miles de barriles anuales, altamente contaminantes para la fauna y la flora silvestres. Es decir, se puede interpretar como “no me importan el cambio climático ni las futuras generaciones, solo me interesa el presente”. ¿Cuál nombre podríamos dar a este personaje?

Mucho se habla de países izquierdistas exitosos, como Suecia, Noruega y Dinamarca. En primer lugar, estos países son monarquías constitucionales, no socialistas. Suecia es el país más democrático entre 167 países, según el Índice de Democracia del 2006. En Noruega solo el 2% de la renta petrolera puede destinarse por ley a obras sociales, eso la descarta como socialista. Dinamarca es uno de los cinco países más caros del mundo, con los impuestos más elevados de Europa (46%).

A través de la historia, se ha demostrado que el interés personal y el sentido de propiedad son los resortes que mueven al mundo, y esto en absoluto nada tiene que ver con la izquierda, por el contrario, son avalados por la democracia representativa, tal como la promulgan los partidos Demócrata y Republicano.

El Presidente Trump ha declarado que aquellos diplomáticos que expresen adversidad hacia él, deberían abandonar el país. En ciertos regímenes, suele ocurrir que todos los oponentes al presidente son enemigos del Estado.

Entonces, todos los que adversen a Trump, ¿son enemigos e izquierdistas? Una cosa, la otra o las dos.

¿Qué tipo de régimen es este, acaso una dictadura?

Economista y periodista.

Siga a Benjamín F. DeYurre en Twitter: @DeYURRE

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de febrero de 2017, 2:13 p. m. with the headline "Los que se oponen a Trump: ¿son enemigos, izquierdistas o los dos?."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA