BENJAMÍN F. DEYURRE: El arte de la política
Alguien dijo una vez que “la política es el arte de negar la acción de la gravedad antes de arrojarse al vacío”.
Parece una contradicción, pero si analizamos bien el contenido, nos percatamos que en el vacío no existe la fuerza de gravedad. En otras palabras, todo depende de cómo se pronuncien los discursos y de cómo se interpreten.
El arte de la política es de una complejidad tal, que actualmente y por primera vez en Miami, la Fundación José Ortega y Gasset/Gregorio Marañón en conjunto con el Miami Dade College, están empezando a ofrecer el curso de Política Aplicada. Con el nombre de “Goberna Las Américas” los estudiantes podrán obtener el título internacional universitario magister degree emitido de acuerdo al sistema de educación de España.
En la misma vida cotidiana, vemos una cantidad de situaciones que normalmente enfrentamos y en donde sin darnos cuenta aplicamos teorías políticas. El universo de amigos que nos rodea ejemplifica esta afirmación:
1- Los circunstanciales: Son aquellos que conocemos en un determinado lugar donde convergen los intereses mutuos. En ese momento nos identificamos plenamente con ellos porque tienen el mismo objetivo nuestro. Al finalizar el evento, generalmente desaparece esa súbita amistad.
2- Los fiesteros: Son los que siempre hacen fiesta, asisten a otras y generalmente te invitan. En ellas encuentras abundancia gastronómica, música bailable y conoces mucha gente. La diversión es grande, pero eso sí, no trates de incorporar algo distinto en el evento. Eso es simplemente una fiesta y como tal debe ser tratada.
3- Los invisibles: Estos amigos siempre te recuerdan y te llaman ocasionalmente. “¿Cómo están la familia y los muchachos? Oye, vamos a ver cuando nos encontramos para almorzar”. Ellos también prestan su función. Aunque no los ves, siempre es positivo revivir buenos recuerdos.
4- Los consejeros: Son aquellos a los que llamas en busca de consejos. Normalmente son veteranos en el campo donde buscas apoyo. Son importantes porque te señalan el horizonte a seguir; sin embargo, no les pidas ayuda financiera porque los consejos pueden terminar abruptamente. “Aconsejar no cuesta nada, pero dar aniquila”.
5- Los competitivos: Estos amigos normalmente te apoyan; no obstante, si en determinado momento te atraviesas en su camino, eres considerado un obstáculo temporal y por lo tanto debes ser eliminado, al menos en esa ocasión. Es importante reconocer que muy esporádicamente esos amigos se convertirán en enemigos permanentes. Usualmente, desaparecido el tropiezo, todo vuelve a la normalidad. Por ello es nuestro deber combatir al rencor con optimismo.
6- Los virtuales: Con el auge tecnológico ha surgido esta definición de amistad. Los amigos virtuales son aquellos que se logran a través de las redes sociales, vía internet. En la mayoría de las veces no ha existido un encuentro personal; aun así son importantes y juegan muchas veces un papel protagónico debido a que al compartir conocimientos y situaciones personales, enriquecen tu experiencia.
7- Los incondicionales: Son los amigos con que siempre cuentas bajo cualquier circunstancia. Usualmente son familia o considerados como tal, reconociendo que no todos en la familia son tus amigos. Son extremadamente escasos y por ello son invaluables.
En efecto, si analizamos en detalle cada clase de amigos, vemos una similitud asombrosa con la política. No necesariamente son estas las condiciones que puedan definir a la política como un arte, así como tampoco el universo de amigos está limitado a esas categorías.
El verdadero arte consiste en balancear las combinaciones de esas diferentes categorías en un momento dado, manteniendo una moral y principios intachables, y por ende, desechando un famoso dicho conocido por décadas en Estados Unidos: “Estos son mis principios; si no te gustan, tengo otros”.
Economista y periodista.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de marzo de 2015, 0:00 p. m. with the headline "BENJAMÍN F. DEYURRE: El arte de la política."