Opinión

Preocupaciones importantes y tonterías

Más de 1,500 personas se concentran en el centro de la ciudad tejana de Dallas, el 18 de febrero, para protestar contra la política migratoria del presidente Donald Trump.
Más de 1,500 personas se concentran en el centro de la ciudad tejana de Dallas, el 18 de febrero, para protestar contra la política migratoria del presidente Donald Trump. AP

El presidente Donald Trump acaba de cumplir un mes en el cargo y está bien claro que sus oponentes no han logrado aceptar su victoria el pasado noviembre. En columnas anteriores yo los he llamado “Los penosos perdedores”. Después de un mes de nueva presidencia siguen siendo perdedores y siguen siendo penosos.

Que los demócratas reaccionen irracionalmente es penoso pero, políticamente, lógico. El que the mainstream press, la prensa de corriente principal, cierre filas en contra de Trump confirma lo que muchos observadores, incluyendo este columnista, hemos dicho muchas veces: la prensa no es más que una extensión del Partido Demócrata. Y eso sí es penoso.

Los liberales en la extrema izquierda, donde el Partido Demócrata se ha lentamente sumergido, no vacilan en mentir, difamar y destruir por su causa, porque piensan que lo que hacen es noble. Ellos se ven a sí mismos como los campeones de los que no tienen poder, o voz, de los irrepresentados, de los oprimidos, de “la gente de color” que están oprimidos en todas partes. Los liberales están intoxicados con su propia virtud, y es por eso que no se avergüenzan de muchas de sus prácticas. Y es por eso que ningún demócrata desertó abiertamente de su partido sobre las múltiples violaciones de Hillary Clinton del Acta de Espionaje o de las múltiples acciones corruptas de la Fundación Clinton, o de las mentiras patológicas de Hillary y sus asociados para encubrir sus actividades criminales. Ningún demócrata de relevancia dijo: “No puedo apoyarla. Mi partido y mi país merecen mejor”. Lo que justifica para ellos las acciones y mentiras que otros encuentran injustificables es su misión, que debe ser avanzada al costo que sea necesario. Esa misión es derrotar a los deplorables, los irredimibles, los racistas, los sexistas, los islamófobos, y avanzar la causa de la izquierda.

La única forma de traer esa izquierda a la realidad es atacarla con la misma fuerza moral que ellos usan para su misión. La única forma de hacerlo es dirigir el fuego hacia ellos.

Los republicanos necesitan dirigir su fuego al talón de Aquiles del Partido Demócrata: su control sobre los guetos urbanos de las ciudades grandes de Estados Unidos y su responsabilidad por la miseria y sufrimientos que ahí tienen lugar. Este control ha existido por seis o siete generaciones, entre 50 y 100 años, en ciudades como Chicago, Detroit, Filadelfia, Baltimore, San Luis, Washington D.C. y muchas otras. Estos son los centros de peor pobreza, altos niveles de crimen, escuelas desastrosas y desesperanza colectiva. Han estado en manos demócratas. Todo lo que está mal con los guetos urbanos es responsabilidad demócrata: cada área de alto crimen, cada escuela que año tras año falla de enseñar a sus estudiantes lo básico que necesitan para sus vidas, cada escuela que falla en graduar más de la mitad de sus estudiantes mientras los que gradúan son analfabetos funcionales, cada sistema de welfare que promueve dependencia condenando a sus recipientes a vidas de destitución, cada ley de control de armas que desarma a ciudadanos honestos en áreas de alto crimen y los deja indefensos ante los depredadores, cada regulación que ata las manos de los policías, cada apoyo material y moral a agitadores anti-policías que incitan violencia contra la única protección que tienen las familias, cada regulación onerosa e impuesto corporativo que empuja a negocios y trabajos fuera del gueto, cada asalto retórico que culpa a los no demócratas de “racistas” y “traidores racistas” perpetuando un sistema de partido único.

Esto es solo el principio y deja la puerta abierta para otras columnas en el futuro próximo. Y este es material mucho más importante que lo que preocupa a aquellos que quisieran borrar los resultados de Noviembre 8.

AGonzalez03@live.com

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