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Opinión

PEDRO CAVIEDES: El precio de la democracia

Ya va más de un año desde el encarcelamiento arbitrario de Leopoldo López, y el otrora alcalde de Chacao todavía espera por un juicio justo, mientras sobrevive en condiciones infrahumanas; no solo él, sino la familia amorosa que lo espera con anhelo, y lo necesita en su hogar. Venezuela vive días de zozobra, con un régimen que ha logrado enmascararse de tal forma que les ha puesto difícil a otros países no reconocerlos como una democracia. Lo que está pasando en esa nación latinoamericana demuestra que la democracia no son solo votos, o supuestos votos, ni tampoco una supuesta independencia de poderes formal, que en el fondo no es más que una fachada de los brazos que componen una dictadura en regla.

Pero esta situación de los hermanos venezolanos debe llevarnos a interrogarnos sobre el estado de la democracia en el mundo. Me pregunto cuántos países en la Tierra son gobernados actualmente por gobiernos que han sido electos corruptamente, ya sea por compra de votos, por infiltración en los organismos electorales que pueden manipular los resultados, o por difamación de los candidatos contrarios, en unas reglas del juego que cada día son menos claras. ¿En cuántos países del mundo, actualmente, los gobiernos han sido elegidos más que por votos, por el dinero que recaudaron para repletar los medios de comunicación e Internet con los eslóganes de las campañas? ¿En cuántos la prensa ha sido infiltrada por el dinero de las campañas, y la información ha estado sesgada?

Igualmente me pregunto, ¿cuántas decisiones están siendo tomadas actualmente a nivel local y nacional, en no sé cuántos países del Globo, de acuerdo a las necesidades de los mayores donantes y de las personas más influyentes, y no del pueblo al que juraron servir los electos? ¿Cuántos discursos se darán a lo largo y ancho de este planeta, afirmando o contradiciendo una teoría, no por la verdad, sino por lo que le interesa que se diga al mecenas de turno?

¿Cuánta gente sale a votar, de la poca que todavía lo hace, verdaderamente informada de las propuestas de campaña y del historial de la persona que ha prometido cumplirlas?

Yo creo que desde todo punto de vista y, obviamente, aunque no en el estado sanguinario, híper corrupto, represivo, ruinoso y salvaje en que ha tornado la democracia (que ya no es) de Venezuela, la democracia está pasando por una crisis.

¿Podría ser esta una crisis de valores de los líderes que la ejercen, o una crisis de indiferencia de las personas que las sufren? ¿Podría ser que el sistema se ha tornado tan macabro que en muchos países la gente honrada ya prefiere no meterse en la cosa pública, porque saben que de no participar en el juego de los corruptos, saldrán muy mal librados? ¿O es simplemente que ya quien no recaude, simplemente, por buenas que sean sus intenciones, jamás saldrá elegido? ¿O todas las anteriores?

Lo que sí se está demostrando con el paso del tiempo, es que la gente cada día cree menos en sus gobernantes. Y lo más doloroso es que las opciones alternas que se presentan a los partidos tradicionales, generalmente tienden a defraudar a sus electores, que pronto descubren que ahora su situación es peor que la de antes.

¿Terminará el planeta sumido en una indiferencia absoluta, en la que se tendrá que implantar el voto obligatorio, como única salvación para que quienes salgan electos al menos lleguen al quórum necesario para obtener un mandato relativamente válido?

¿Y si termina ganando el voto en blanco?

Clamemos por la libertad para Leopoldo López y todos los presos políticos silenciados en la Tierra.

www.pedrocaviedes.com

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de marzo de 2015, 1:00 p. m. with the headline "PEDRO CAVIEDES: El precio de la democracia."

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