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Opinión

RAMÓN A. MESTRE: ​Jim Webb puede ganarle a Hillary Rodham Clinton

Ha comenzado la interminable campaña presidencial estadounidense. En esta fase del espectáculo predominan dos temas generales: el primero, la especulación en torno a la naturaleza de las estrategias de los supuestos aspirantes republicanos, y el segundo, si la coronación de Hillary Rodham Clinton como candidata demócrata puede complicarse por culpa de algún escándalo o de un contrincante majadero que decide presentarse en las primarias. Así, varios comentaristas caracterizados por sus fuertes emisiones de metano nos aseguran que el vicepresidente Joseph Biden y la senadora Elizabeth Warren se postularán contra Rodham Clinton.

Estas elocubraciones suelen ignorar los pasos que está dando un político extraordinario. El ex senador Jim Webb aspirará a la candidatura presidencial demócrata en el 2016. Si fuese demócrata, votaría por Webb sin reservas en las primarias. Y si ganase la candidatura lo apoyaría con entusiasmo en las elecciones generales. Ninguno de los actuales “tapados” estadounidenses, republicanos y demócratas, (el término “tapado” se utilizaba en México para referirse al incógnito sucesor del presidente priista de turno) reúnen la experiencia, la capacidad y la entereza de Webb. No cuenta con los generosos benefactores que respaldan a Rodham Clinton, ni con la imponente maquinaria política de la ex secretaria de Estado y su marido, ni con la aureola de triunfo inexorable que los mandamases demócratas se esfuerzan por dibujarle a la imagen de “Hillary”. Además, la independencia de Webb lo ha llevado a abogar por políticas que contradicen el catecismo demócrata. De manera que, en sus inicios, la candidatura de Webb tiene escasas probabilidades de triunfo. Con todo, representaría una urticaria incurable para Rodham Clinton. Desde la década de los ochenta, en cuatro ocasiones las primarias demócratas han arrancado con candidatos coronados por el “establishment partidista”, como Rodham Clinton. Y en cuatro ocasiones estos tapados tuvieron que enfrentarse a contrincantes relativamente desconocidos, como Jim Webb, algunos de los cuales estuvieron cerca de conseguir una victoria improbable.

¿Quién es Jim Webb? Egresado de la Academia de la Marina de Guerra en Annapolis, fue primer teniente de la Compañía Delta de los Marines en la guerra de Vietnam, donde fue condecorado con la Navy Cross, una estrella de plata, dos de bronce y dos corazones púrpura. Sería el único candidato al puesto de “comandante en jefe” con un conocimiento cabal de la guerra, y de lo que realmente significa dar la orden de enviar a hombres y mujeres a un conflicto armado. Sin embargo, Webb no es un belicista empedernido (a diferencia de tantos políticos estadounidenses que sólo han visto los campos de batalla en películas de Hollywood y noticieros). Por ejemplo, se opuso desde el principio a la guerra de Irak (dos de sus hijos son veteranos de Afganistán e Irak).

Después de graduarse como abogado en la Universidad de Georgetown, fue profesor de literatura en la Academia Naval. A diferencia de casi todos los políticos estadounidenses con proyección nacional, Webb escribe sus propios libros. Es el autor de Fields of Fire, una magnífica novela sobre Vietnam, y varios libros de historia y de ensayo. También fue abogado en el Congreso ocupándose de asuntos de veteranos hasta que Ronald Reagan lo nombró secretario de la Marina de Guerra, el mismo puesto que ocupó Winston Churchill en el Reino Unido. Tras su renuncia, en 1988, Webb se dedicó a escribir y ayudar a los refugiados vietnamitas. Luego, la patriotería barata suscitada por la guerra de Irak y lo que Webb criticaba como la “rigidez retrógrada” del partido lo alejaron de los republicanos.

En el 2006, amigos y miembros de su familia consternados por la mediocridad del candidato republicano convencieron a Webb para que se postulara al Senado federal por el estado de Virginia. Lo hizo apenas respaldado por los demócratas. Se lanzó nueve meses antes de la elección, sin plata, sin organización, embarcado en lo que él mismo ha caracterizado como una aventura quijotesca. No le daban la menor posibilidad de triunfar. Sin embargo, Jim Webb ganó. Y puede ganar en el 2016.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de marzo de 2015, 9:00 p. m. with the headline "RAMÓN A. MESTRE: ​Jim Webb puede ganarle a Hillary Rodham Clinton."

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