La izquierda y la Corte Suprema
La administración Trump está pasando por momentos difíciles por tres razones principales: la guerra ideológica de sus oponentes que aún rehúsan aceptar el resultado de noviembre 8; el plan de la administración, ambicioso y agresivo; y la división dentro del congreso de mayoría republicana. El reciente fracaso sobre la eliminación y remplazo de Obamacare ilustra todo esto y deja a Trump, al menos temporalmente, con un ojo político amoratado.
Está bien claro que Trump necesita una victoria, y esta pudiera llegar si el Senado confirma al juez Neil Gorsuch a la Corte Suprema. Hace dos semanas, el senador Charles Schumer (D-NY), líder de la minoría demócrata, anunció su intención de “filibustear” la nominación de Gorsuch y urgió a sus colegas demócratas a unírsele. El procedimiento dicta que si la minoría senatorial evita que la mayoría llegue a tres quintas partes del quórum (en este caso 60 votos), la nominación se queda estancada y no puede continuar. Los republicanos tienen mayoría de 52-48.
Schumer dice que no está convencido que Gorsuch será una voz independiente en la Corte, y lo explica así: “Gorsuch no es una mente legal neutral sino alguien de ideología profundamente conservadora. Fue cultivado por la Sociedad Federalista y no ha mostrado diferencias entre sus puntos de vista y los de la Sociedad Federalista”.
Estamos ahora, al escribir esta columna, en medio de las vistas de Gorsuch ante el Comité Judicial del Senado. El Comité debe votar hoy, y se espera que apruebe la nominación, lo cual pondría el proceso en el pleno del Senado para debate y un voto final a mediados de abril. Hay once republicanos y ocho demócratas en el Comité. Aun si el voto fuera partidista, y no se espera que los demócratas voten en bloque, la nominación pasaría al pleno del Senado.
Excepto por Schumer y el senador Bob Casey (D-Pa), ningún otro senador ha anunciado cómo votará. Varios han dicho que no votarían por alguien “fuera de la corriente principal del país” pero esa es una definición que no existe con precisión alguna.
Para poder “filibustear” a Gorsuch, los demócratas deben evitar que Gorsuch obtenga 60 votos en el pleno del Senado, o sea, los republicanos deben convencer a ocho demócratas que “crucen el pasillo” y voten con ellos. Si no pueden lograrlo, el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell (Ky) podría invocar la llamada “opción nuclear” que permitiría la confirmación de Gorsuch por mayoría simple (51 votos).
Al final, en el pleno del Senado, los demócratas a observar son los que representan estados que Trump ganó en noviembre 8: Bill Nelson (Florida), Joe Donnelly (Indiana), Debbie Stabenow y Gary Peters (Michigan), Claire McCaskil (Missouri), John Tester (Montana), Heidi Heitkamp (South Dakota), Sherrod Brown (Ohio), Joe Manchin (West Virginia) y Tammy Baldwin (Wisconsin) y el independiente Angus King (Maine) que vota con los demócratas. Todos estos senadores, excepto Peters, van a reelección en noviembre 2018 y van a tener presión política de los republicanos. En noviembre pasado, Trump ganó Wisconsin, North Dakota, Ohio y West Virginia por amplios márgenes, esto quiere decir que para los senadores demócratas en esos estados será difícil oponerse a Gorsuch (Manchin ya ha dicho que él no se unirá a “filibustear” a ningún nominado).
Las credenciales de Gorsuch son estelares. Esto hará difícil de justificar para cada senador demócrata un voto de oposición por razones otras que partidismo.
Es una cosa para un demócrata de un estado sólidamente liberal como New York el liderar un “filibusterismo de principios”, pero es otra cosa para un demócrata de un estado republicano el oponerse a un nominado de récord impecable, escogido por el Presidente que fue electo por los votantes de su estado.
En resumen, la nominación de Gorsuch luce bien hasta ahora. Pero además de su presencia en la Corte, la administración necesita una victoria para cambiar el rumbo de la etapa difícil que atraviesa.
AGonzalez03@live.com
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de abril de 2017, 7:27 a. m. with the headline "La izquierda y la Corte Suprema."