La tiranía cubana no ha muerto
Se murió el tirano por la voluntad de Dios y no por la mano del hombre, que era la muerte que merecía. Con su defunción no murió su tiranía: la heredó su hermano.
Fidel Castro aplicó las ideas de Maquiavelo y del Camino de Yenán de Mao Tse Tung para convertir a los cubanos en un rebaño de ovejas. Fue uno de los tiranos más longevos de la historia y murió como si hubiera sido un héroe para muchos países, gracias a su verborrea llenas de mentiras y de promesas incumplidas. Para nosotros, sus víctimas, solo fue un criminal cuyo ego lo convirtió en un ser omniponte y criminal que hizo de nuestro país una hacienda de su propiedad desde donde decidía quién iba a ser fusilado o enviado a la cárcel.
Muchas veces a través de la historia la libertad ha sido secuestrada pero siempre ha resucitado como el Ave Fénix; porque el ser humano nació libre y libre debe morir.
Hiram González
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de abril de 2017, 2:02 p. m. with the headline "La tiranía cubana no ha muerto."