El mercado de la salud
El “mercado de la salud”, así se traduce ese lugar abstracto, que mucha gente no entiende, al que las aseguradoras debieron entrar cuando Obamacare, o el plan de salud asequible del ex presidente Obama se hizo ley. No deja de sorprenderme el mercado de la salud de nuestro país. Porque cuando crearon Obamacare sin duda le pusieron el nombre correcto: mercado de la salud. Porque para un pequeño empresario de la clase media, o una persona empleada independiente, el seguro de salud tiene precio de lujo, ya que no es catalogada para recibir la ayuda del gobierno, y para una persona de clase media baja, es la única forma si su empleador no le otorga tener acceso a una salud digna. Es una gran disyuntiva. Porque lo último que hace es igualar un servicio que dentro de la definición de derechos humanos, debería ser un derecho, no un lujo.
En esta ocasión pongo mi ejemplo, porque lo he vivido en carne propia. Dos hijos pequeños de menos de nueve años, traviesos y muy activos. Sufren de travesuras de niños, corres a la emergencia, 500 dólares cada vez que la pisas es el deducible. Yo tengo una empresa boutique, pago muchísimo en seguro médico, pago muchísimo en deducibles. Luego veo el ejemplo de una persona muy cercana a mí, con su Obamacare, la única forma que tuvo acceso a verificar que su salud estuviese bien después de muchos años trabajando independiente, sin seguro. Y otra persona más, que pronto se tendrá que hacer una cirugía, que tuvo acceso lento, pero seguro a los médicos y por medio de Obamacare, muy buenos médicos, el deducible, relativamente alto hasta con el Obamacare. Pero al menos, en todos los casos anteriores, no somos los contribuyentes, y hablo de todos nosotros, los que pagamos por los que no pudieron alcanzar un seguro médico adecuado a tiempo, y corrieron sin seguro médico a la emergencia. (La realidad de este país por décadas).
Ahora, la escasez de los médicos, en Miami, y también lo viví en carne propia este mes (que ha sido un tipo de experimento desafortunado para esta columna) es absurda y peligrosa. ¿Una cita para dentro de dos meses? No hay forma de encontrar un especialista que tenga cita para un paciente nuevo sin esperar dos meses. Ni con el mejor de los seguros. Ya vamos entrando en mayo, y las ayudas a las pequeñas y medianas empresas brillan por su ausencia, así como los mejores salarios porque como dijo nuestro Presidente, podrían darse si a las empresas nos va mejor. Así igual, brilla por su ausencia un arreglo necesario al sistema Obamacare y al código fiscal.
La economía hoy, sin duda, es la de los más ricos. Y a este punto, no se puede quitar el Obamacare a todas esas personas que de una y otra forma no hubiesen tenido la oportunidad de asegurarse, y menos, quitarle fondos al Medicaid para que sufran los más pobres. Recortar en la gente menuda no trae prosperidad, trae desgracia. Por qué no recortan en la gran cantidad de impuestos que omiten las grandes empresas (suena a ironía, ¿no?). Recortar en lo que no se paga, o más bien, hacer valer esos pagos. ¿Por qué no regular los costos de los servicios hospitalarios para que las aseguradoras no sigan afirmando que es porque no pueden cubrir costos? ¿Alguno de ustedes, queridos lectores, se ha puesto a analizar la cuenta del hospital y ver cuánto le cobraron por un Tylenol? Les dejo la tarea.
Periodista y presentadora de televisión y radio.
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Esta historia fue publicada originalmente el 22 de abril de 2017, 4:42 a. m. with the headline "El mercado de la salud."