‘La lucha por el alma de nuestra democracia’
Los días que estamos viviendo a fuego lento o incendiarios nos están conduciendo a un final que no es tan malo, ya verán. Pero es una experiencia cruda, cruel, sin precedentes a nivel de crecimiento –o desesperación– ciudadano y nacional. Me refiero al posible procesamiento judicial contra el presidente Donald Trump y la probable encarcelación de uno o algunos de sus ex asistentes. Mencionaré a uno de los más importantes, que ha sido noticia de capital importancia esta semana. Hablo del ex asesor de seguridad nacional, Michael Flynn.
Este hombre de rol tan crucial para la seguridad de Estados Unidos fue despedido de su cargo el 13 de febrero cuando se supo que le había mentido al vicepresidente, Mike Pence, sobre sus conversaciones con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak, acerca del levantamiento de las sanciones de Estados Unidos a Rusia.
Barack Obama impuso sanciones a Rusia por su invasión a Ucrania y la anexión de Crimea. Estas le están costando muy caras al gigante euroasiático, especialmente en lo concerniente a sus vastos yacimientos de petróleo. Una considerable parte de los cuales iba a ser extraído, refinado, etc. por Exxon-Mobil, cuyo CEO cuando se estaban llevando a cabo las negociaciones, era Rex Tillerson, actual Secretario de Estado.
El martes, los líderes del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, Jason Chaffetz, republicano por Utah, y Elijah E. Cummings, demócrata por Maryland anunciaron que Flynn no había revelado la elevada cantidad de dinero que obtuvo de sus negocios con Rusia y Turquía poco antes de llegar a la Casa Blanca.
Sin embargo, quizá lo peor de la madeja que empezó a devanarse esta semana es que el ejecutivo se negó a entregarles a Chaffetz y Cummings los documentos requeridos para el empleo de Flynn que pidieron para proseguir con la investigación.
La inesperada negativa de la Casa Blanca de entregar los papeles indica que el presidente estaría realizando un encubrimiento criminal.
Cummings ha sido claro e inflexible desde que pidió una investigación independiente bipartidista sobre la interferencia rusa en las elecciones estadounidenses. Pero esto, dijo el martes el congresista de Maryland, no es ya una cuestión bipartidista, sino una “lucha por el alma de nuestra democracia”.
Cummings expresó con su característica seriedad y pasión por lo que considera su misión –la defensa de la democracia y la justicia social–, que se está viendo cómo todas las instituciones democráticas están siendo atacadas, no sólo el sistema electoral, también el FBI y la CIA, y que hay una verdadera crisis de legitimidad. Él, al igual que su colega demócrata Harry Reid, califica la injerencia rusa como una crisis de seguridad nacional tan grave como lo fue el 11 de septiembre.
Ayer Cummings y Chaffetz anunciaron que el Pentágono inició una investigación sobre el dinero que el ex asesor de seguridad nacional y teniente de ejército retirado Flynn recibió de grupos extranjeros. El Pentágono intentará determinar si Flynn “no obtuvo la aprobación necesaria antes de recibir” los pagos, de acuerdo con una carta del 11 de abril del Inspector General del Departamento de Defensa, Glenn A. Fine, dirigida al representante Jason Chaffetz.
Michael Flynn recibió $45,000 por aparecer en 2015 con el presidente ruso, Vladimir Putin, en una cena de gala para RT, una organización de medios controlada por el Kremlin. También trabajó como agente extranjero para los intereses turcos de una compañía neerlandesa, que pagó a su compañía, Flynn Intel Group, $530,000 el pasado otoño.
El ex asesor de seguridad nacional republicano, que fue uno de los participantes en la campaña presidencial de Trump que gritó “¡Enciérrenla, enciérrenla!” para que encarcelaran a la candidata demócrata Hillary Clinton, presentó sus papeles como agente extranjero unas tres semanas más tarde, el 7 de marzo.
Ayer Cummings hizo pública una carta del 8 de octubre de 2014 en la que un abogado del Departamento de Defensa advirtió a Flynn, tras su retiro del servicio militar, que estaba prohibido recibir pagos de fuentes extranjeras sin recibir antes el permiso del gobierno de EEUU.
“Estos documentos plantean serias preguntas sobre por qué el general Flynn ocultó los pagos que recibió de fuentes extranjeras después que el Pentágono se lo advirtiera explícitamente”, dijo Cummings.
El Comité de Supervisión de la Cámara puede demandar al presidente para la liberación de los documentos referentes a Michael Flynn, pero el escándalo de Rusia ha dado un giro. Ya no se trata de lo que Trump y su círculo de campaña podrían haber hecho. Se trata de lo que Trump está escondiendo acerca de lo que hicieron.
La Casa Blanca sostiene que no sabía nada sobre las actividades ilegales de Flynn, pero si este es el caso, ¿por qué no entrega los documentos?
Al negarse a proporcionar al Comité de la Cámara estos papeles, el presidente está obstruyendo una investigación criminal en su Casa Blanca. Las consecuencias de esto serían su destitución.
Periodista cubana.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de abril de 2017, 2:21 p. m. with the headline "‘La lucha por el alma de nuestra democracia’."