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Opinión

¿Qué ha hecho Trump?

El vicepresidente Mike Pence y el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, el 19 de mayo.
El vicepresidente Mike Pence y el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, el 19 de mayo. TNS

La destitución de James Comey, director del FBI, es la gota que ha colmado el vaso. Desde el deleznable discurso de toma de posesión, Trump solamente ha cosechado fracasos. No ha cumplido con ninguno de sus planes. Sus nombramientos se han reducido a la inserción de Neil Gorsuch, un conservador de sólida experiencia, en el Tribunal Supremo.

Trump se ha visto abofeteado por jueces que han frenado su carrera para aniquilar la inmigración del perfil racial y religioso que le exaspera. Su política de expulsión ha separado familias. Se esfumarán los trabajadores necesarios para colectar la comida que la población general favorece por sus precios asequibles. Nadie está dispuesto a pagar la construcción de su valla con México.

Se ha rodeado de una cuadrilla de millonarios hartos de amasar fortunas en Wall Street, a los que ha entregado las riendas de secretarías en campos para los que no están preparados. El conjunto es una ilustración práctica del proceso seguido por Charles Wilson, directivo de General Motors, nominado por Eisenhower para ser secretario de Estado. Al ser interrogado por el Senado sobre su actitud ante la posibilidad de que debiera tomar decisiones contrarias a los intereses de su antigua empresa, Wilson contestó con una lapidaria ocurrencia que ha quedado entronizada en los anales de la práctica política, con visos descaradamente capitalistas: “Lo que es bueno para General Motors es bueno para América”.

Ha repartido los puestos de seguridad y de responsabilidad bélica exclusivamente a militares jubilados. Algunos han renunciado o se han visto obligados a regresar a sus casas, como el caso notorio del general Michael Flynn, nombrado como asesor de Seguridad Nacional, sorprendido con las manos en la masa del Kremlin. Debajo de esos altos niveles, los que todavía están en activo se preguntan cuál es la nueva misión del país.

La fachada más crucial de todo país para relacionarse con el resto del planeta, el Departmento de Estado, ha sido entregada a un ejecutivo de Exxon. Rex Tillerson se ha visto desbordado por la errática actuación de su jefe. Ni ha tenido la oportunidad de asignar un equipo para repartir funciones geográficas y de contenido. No se tienen noticias de nombramientos de embajadores de designación directa, a la espera del reparto de recompensas según la contribución pecuniaria a la campaña de elección. Los filtros ofrecidos hasta ahora muestran errores garrafales al designar personas que han cuestionado de raíz las excelencias de los posibles destinos, como es el caso escandaloso de Ted Malloch, proyectado embajador ante la Unión Europea.

Se ignora si él es la fuente de la opinión de Trump sobre la UE. Agradablemente impresionado por el Brexit, el presidente norteamericano se mostró surrealistamente esperanzado en que la huida de Londres provoque efecto de dominó. Así se esfumaría un estorbo para la megalómana ambición de Trump, quien también ha perdonado la vida a la OTAN. Ya solamente le quedaría forjar una alianza con Putin para dominar medio planeta.

Bajo la inspiración de su comisario político Stephen Bannon, la silenciosa labor de su yerno Jared Kushner y su atractiva hija Ivanka, Trump incluso quiere reducir sus relaciones con la prensa a sus mensajes electrónicos. Su portavoz Sean Spicer no sirve más que para ser imitado en el popular programa televisivo Saturday Night Live. Nada tiene de extrañar, por lo tanto, que se haya llegado a un escenario donde la mentira se ha entronizado en el Despacho Oval, como en la era de Richard Nixon, anterior a su caída por el caso Watergate.

¿De dónde viene todo este desaguisado? La llegada al poder de Trump ha sido posible por el colosal abismo que existe entre el notable nivel científico y académico del país y una mayoría desproporcionada de ciudadanos que lo ignoran todo: lenguas, geografía, historia, conceptos fundamentales de gobierno, visión del mundo. Trump consiguió con su simple discurso capturar su voto, gracias a la campaña deleznable de Hillary Clinton que no conectó con los desempleados y los temerosos de su futuro, en una América a la deriva.

Catedrático Jean Monnet y Director del Centro de la Unión Europea de la Universidad de Miami.

jroy@miami.edu

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de mayo de 2017, 8:22 p. m. with the headline "¿Qué ha hecho Trump?."

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