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Opinión

Conozca a Cuba primero

El músico cubano Chucho Valdés (izq.) y el norteamericano Herbie Hancock se reúnen en La Habana en una promoción del Día Internacional del Jazz, conmemorado mundialmente el 30 de abril.
El músico cubano Chucho Valdés (izq.) y el norteamericano Herbie Hancock se reúnen en La Habana en una promoción del Día Internacional del Jazz, conmemorado mundialmente el 30 de abril. AP

El llamado Día Internacional del Jazz terminó en un concierto celebrado en el Teatro Alicia Alonso (otrora García Lorca) de La Habana, con numerosas estrellas del género provenientes de los Estados Unidos. El presentador y conductor de la jornada artística fue el actor Will Smith, quien echó sus parrafadas en el idioma de Shakespeare luego de unos breves escarceos humorísticos en español. Hasta Miguel Barnet, presidente de la Unión de Artistas y Escritores, la oficialista UNEAC, leyó su bienvenida en inglés.

Cuando las cámaras enfocaban al público se notaban bastantes asientos vacíos. Algunos contertulios bostezaron y otros dormitaban, por no entender el idioma “del enemigo”.

Luego se supo que las entradas no fueron vendidas libremente, a la usanza de aquellos famosos conciertos Havana Jam de 1979, donde solamente tuvieron acceso quienes lograron tickets del ministerio de cultura, repartidos principalmente entre la burocracia gobernante y sus acólitos.

Los verdaderos fanáticos del jazz, sobre todo del original que se cultiva en los Estados Unidos, quedaron fuera del reciente convite. Eran preferibles butacas vacías que algún entusiasta exacerbado por el contagio que suelen provocar las estrellas del norte en sus interpretaciones.

Es de imaginar que ni Will Smith, ni Esperanza Spaulding, ni Quincy Jones, ni Herbie Hancock, por mencionar algunas de las luminarias presentes en la descarga, supieron que su público natural no tuvo acceso.

Tampoco creo que les preocupara mucho considerando que tocaron para personeros de la dictadura –Díaz-Canel y Abel Prieto, entre otros– con el sonsonete del puente de entendimiento entre los dos pueblos.

Ahora se alista para hacer su entrada en La Habana la veterana cantante Melissa Etheridge pero en otras condiciones. Ya está hablando las mismas tonterías de predecesores visitantes americanos: “El país tenía un aire de misterio que siempre conocí por ser un lugar prohibido para nosotros”.

Parte para la isla en algo llamado “fan camp”, al precio de $3,300 por persona, lo cual incluye alojamiento, visitas a lugares de interés y escuelas, así como conciertos con músicos locales, talleres y encuentros con grupos LGBT.

Está prevista una presentación en el Teatro Nacional y otra en la consabida Fábrica de Arte. Sus músicos llevarán instrumentos para dejar en los conservatorios cubanos.

Cuando un periodista le preguntó que haría en su tiempo libre, la interprete le respondió: “Quiero conocer la mayor cantidad de gente de pueblo posible, ir a los clubes en la noche para escuchar la vibrante música. Degustar la comida, especialmente los plátanos, el arroz y los frijoles y el pescado “estilo cubano”.

La encerrona ya debe estar tramitada. Mariela Castro y su CENESEX se ocuparán de todo lo concerniente al activismo LGBT. Las comidas y clubes nocturnos, serán los mismos por donde han pasado otras celebridades americanas, en sitios rigurosamente vigilados.

No sé quién le habrá hablado de un pescado estilo cubano, cuando en la isla sus habitantes han debido conformarse con criaturas marinas congeladas y procedentes de los mares del norte.

Eso sí, la veo variando un hábito que la hace muy feliz, el consumo de marihuana en familia. “He fumado con mis dos hijos mayores (18 y 20 años respectivamente). Al principio fue gracioso y luego ellos entendieron que es una manera muy natural de terminar las jornadas diarias… y nos une mucho más. Prefiero fumar con mis chicos grandes que beber, por Dios eso nunca”.

Tal vez las autoridades cubanas se hagan de la vista gorda y le dejen entrar la cannabis por la aduana o pueda conseguirla entre cultivadores locales. Los “segurosos” suelen ser muy complacientes con los artistas americanos y su generoso poder adquisitivo.

Crítico y periodista cultural.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de mayo de 2017, 2:14 p. m. with the headline "Conozca a Cuba primero."

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