Cómo perderemos el liderazgo mundial en Estados Unidos
Muchos piensan que EEUU al salir últimamente de acuerdos importantes y al no aplicar una verdadera política de sustitución de importaciones, simplemente le está abonando el terreno a China para que ocupe el lugar de líder mundial. Y por supuesto, hay muchos indicios que esto pudiera ocurrir.
Sabemos que es muchísimo más costoso fabricar en EEUU que en China, que se ha convertido en la factoría del mundo. Siendo EEUU, hasta ahora, el país con la economía mas grande y donde más fortunas personales existen, es lógico deducir que es EEUU quien más fabrica en China.
China, percatándose de ello, ni corta ni perezosa despliega sendas propagandas de la ciudad de Beijing en las publicaciones económicas más relevantes de EEUU, muchas de ellas directamente relacionadas con el mercado de valores estadounidense. Y lo hacen de una forma inteligente; por ejemplo, preguntan: ¿tiene alguna idea que quiera desarrollar?, ¿tiene un producto en mente? “Beijing ostenta con orgullo miles de fabricantes que pueden hacer realidad su sueño con una módica inversión”. Inmediatamente destacan que comunicarse con ellos es sumamente fácil en cualquier idioma, a la vez que proporcionan diferentes formas de contacto, es decir, teléfono, website y un buen número de redes sociales. En otras palabras, es una estrategia de marketing bien concebida.
En el caso contrario, o sea, cuando EEUU quiere publicitarse en China, las cosas cambian porque el gobierno chino tiene sus restricciones y controles al respecto.
Lo mismo sucede con los bancos. Para que un banco estadounidense opere en China tiene que cumplir con una serie de requisitos, tan rigurosos que terminan por hacer muy baja la participación de EEUU en ese importante mercado financiero. Por el contrario, los bancos chinos entran muy fácilmente a EEUU.
Los bancos chinos además de ser los más grandes en número de empleados y sucursales, también son los más grandes del mundo en activos y capitalización. Y lo que es más importante, cada vez más realizan sus transacciones de comercio internacional directamente en yuanes (renbimbis), sin utilizar al dólar como moneda de pago. Es decir, sus cartas de crédito bancarias están popularizando su emisión con denominación en yuanes. Normalmente, los compradores norteamericanos han importado de China pagando en dólares. Si pueden pagar directamente en yuanes, ¿para qué tener dólares?
Esto es extraordinariamente peligroso para la estabilidad del dólar como signo monetario. O sea, el yuan pudiera llegarse a utilizar más que el dólar.
Si a todo lo anterior unimos la reciente separación de EEUU del Acuerdo de París y del Acuerdo Trans Pacífico, entonces sin mucho esfuerzo podemos visualizar que EEUU está entregando su liderazgo mundial a los chinos.
En el pasado pleno anual China-EEUU, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, declaró que China y Europa juntos demostrarían “solidaridad con las futuras generaciones y responsabilidad por el planeta en su totalidad”. Estas declaraciones sugieren que EEUU está perdiendo liderazgo. Por el contrario, China está ganando.
En el reciente diálogo de Sangri-La en Singapur, el secretario de Defensa, James Mattis, procuró un acercamiento con varios países asiáticos para así frenar la ofensiva china. Sin embargo, esta táctica se percibió como la búsqueda de aliados para enfrentar la amenaza nuclear de Corea del Norte.
Buscamos congraciarnos con varios países asiáticos y al mismo tiempo nos retiramos del Acuerdo Trans Pacífico que involucraba a 12 países que contrarrestaban la influencia china. Sin duda, algo inexplicable y otro aviso señalando que EEUU pretende renunciar a su liderazgo mundial.
China, a su vez, refuerza sus gastos en infraestructura para aumentar sus vínculos con Europa, el Medio Oriente y África. Así lo vemos en su grupo llamado Shanghai Co-operation (SCO), que además de incluir a cuatro países asiáticos y Rusia, ahora incorpora a la India y Pakistán.
Mientras nosotros nos retiramos del Acuerdo Climático, China alardea de haber recortado su emisión de gases tóxicos a la vez que ha instalado la mayor cantidad de paneles solares en el mundo. Evidentemente, China tiene entre sus objetivos conquistar el mercado mundial de energía renovable. En cambio nosotros, seguimos enfocados en los combustibles más contaminantes: carbón y gasolina.
Sin lugar a dudas, existen poderosos intereses especiales que pretenden mantener a EEUU atado a fuentes de energía contaminantes. También, existen otros intereses que persiguen la continua exportación de capitales norteamericanos a China.
Y muy lamentablemente, estos intereses están estrechamente vinculados a los políticos; incluso, algunos políticos son los más interesados.
Así perderemos el liderazgo mundial en Estados Unidos.
Economista y periodista.
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Esta historia fue publicada originalmente el 12 de junio de 2017, 3:51 p. m. with the headline "Cómo perderemos el liderazgo mundial en Estados Unidos."