¿Una cacería de brujas contra Trump?
El presidente Donald J. Trump es la víctima de una cacería de brujas sin precedentes en la historia de Estados Unidos. Eso es lo que afirma Trump. También lo afirma Luiz Inácio da Silva, mejor conocido como Lula, el ex presidente de Brasil condenado la semana pasada a diez años de cárcel por actos de corrupción. Bueno, en realidad Lula no ha dicho que es objeto de una cacería de brujas sin precedentes en la historia de Estados Unidos. El sabe que sus suplicios son de origen brasileño.
Es posible que Trump tenga razón. ¿Acaso la política nacional de Estados Unidos no se ha convertido en una especie de aquelarre muy vulgar? Por otra parte si los perseguidores del presidente están convencidos que Trump es una bruja peligrosa entonces a Vladimir Putin le corresponde el papel de Satanás. Es el diablo que seduce y controla al hechicero en La Casa Blanca. El fiscal especial Robert Mueller sería el jefe de los inquisidores, el defensor de la ortodoxia empeñado en quemar en una hoguera pública la bruja más prominente del país. Como sabe cualquier estudioso de las cacerías de brujas, el fuego purifica las inmundicias del condenado.
Si yo fuera el abogado del presidente empezaría a consultar el Malleus Maleficarum, un manual publicado por dos dominicos a finales del siglo XV. El Malleus expone las técnicas y los principios que guían a los cazadores de brujas, entre ellos los que hoy se dedican a atormentar a Trump. Por ejemplo, si el abogado del presidente estudia este manual descubrirá que los inquisidores más eficaces siempre se dedican a buscar herejes y testigos entre los miembros de la familia inmediata de la bruja. De ahí que a los ojos de la inquisición estadounidense pueda resultar tan dañina para Trump la conducta de uno de sus hijos. Presionado por fuerzas diabólicas, quién lo duda, el chico ha divulgado correos electrónicos que dan fe de su reunión el verano pasado con una representante de Satanás. Una abogada brillante y seductora que goza de estrechos vínculos con el fiscal general de Putin.
También pueden resultar condenatorios a los ojos de los cazadores de brujas las encuentros del yerno de la bruja con otros enviados del diablo. Hay indicios vehementes de que este yerno, el consejero más importante del presidente, discutió con unos demonios la posible creación de una vía secreta de comunicaciones entre su suegro y Satanás. La vía hubiese tenido el propósito de burlar el fisgoneo de los inquisidores y sus colaboradores.
Dice el Malleus Maleficarum que las cacerías de brujas deben aprovechar todo comportamiento incongruente, toda mentira, toda contradicción del objeto de la pesquisa a fin de establecer la naturaleza del control que Lucifer ejerce sobre la bruja. Así los inquisidores a las órdenes de Robert Mueller se estarán dando un banquete con los incontables testimonios contradictorios que ha ofrecido Trump sobre sus relaciones con Putin; y con espías, banqueros, mafiosos y magnates que son conocidos vasallos del diablo.
Al mismo tiempo la inquisición se preguntará por qué la bruja rehuye toda condena de Belcebú y porqué hasta hace poco tildaba de “embuste” las conclusiones de las principales agencias de inteligencia de EEUU, las cuales nos aseguran que el reino de Satanás está detrás de múltiples injerencias pecaminosas contra el proceso electoral estadounidense. Intromisiones cuyo objetivo era darle una mano al candidato que hoy es el blanco de la mayor cacería de brujas de la historia del país, según las acusaciones que el presidente dispara contra funcionarios, políticos y medios de comunicación que se atreven a criticarlo o a develar los detalles de sus aquelarres.
Por suerte para el objeto de esta cacería particular, las leyes y garantías procesales estadounidenses prohíben las torturas y ordalías que el Malleus Maleficarum les recomienda a los inquisidores. Además, a nuestra “inquisición” solamente le han encomendado la tarea de aclarar ciertos hechos, no expeditar la condena de una figura que en otras épocas, estaría acusada de desatar plagas, desolar cosechas y colaborar estrechamente con el diablo, sin la menor esperanza de obtener la absolución.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de julio de 2017, 2:27 p. m. with the headline "¿Una cacería de brujas contra Trump?."