Opinión

SABINA COVO: ¿Realidad o película?

Esta semana en Miami, a menos de 40 millas de distancia, ocurrieron tres tiroteos en menos de dos horas. (Esta frase no es el inicio de una película de ficción.) Es el Miami de hoy. De repente uno mejor que en los años 80. Con crímenes diferentes, pero lo lamentable es que están afectando a nuestros jóvenes.

En este tiroteo murió un niño de diez años. En otro uno de 16. Dos más fueron heridos.

La familia del niño de 10 piensa que fue un error que le disparan a su hijo en la puerta de su casa mientras jugaba baloncesto. La realidad es que la policía, hasta el cierre de esta columna, desconocía la causa de este, y de otros tiroteos. El alcalde Tomás Regalado me ha dicho en entrevista que son peleas entre pandillas y un sargento de la policía asegura que la zona de Overtown y Allapattah, que es donde ocurren gran parte de estos incidentes, está mucho mejor que antes. Sí, me consta, ya reside más gente en condominios nuevos cercanos, lo que hace haya más seguridad porque se pagan más impuestos, pero los tiroteos siguen ocurriendo casi que a diario.

En el centro de la ciudad residen, según el Downtown Development Authority, unas 80,000 personas. Y trabaja o visita un 400 por ciento de esta cifra. Muy cerca de ahí ocurren tiroteos, venden droga por montón, y hay pandillas. La policía de Miami ha incrementado el número de agentes. Pero hay algo que me ha llamado la atención de lo que me ha dicho el alcalde Regalado, que lo aplaudo, pero que no sé qué tan viable sea. En esas zonas peligrosas de la ciudad, que están pobladas mayormente por hispanos y afroamericanos, deberían utilizarse más recursos de inteligencia para mermar la violencia. Se necesitan informantes para tener información y recursos.

Hace un par de años el gobierno de la ciudad de Miami intercambió estampillas para comida y víveres por armas y recogieron cientos de armas. Hoy le piden a la comunidad que hablen para poder parar las pandillas. Ambas iniciativas son efectivas.

Pero la gente tiene miedo. Y mucho. Caminé las calles el día del tiroteo haciendo preguntas y muchas familias hispanas, tras las rejas en sus casas, se negaban a hablar. Decían que no hablaban con prensa ni con la policía, porque luego les vandalizaban sus casas. Y ahí te preguntas de nuevo: ¿es esto realidad o es película? ¿A diez minutos de Miami Beach y a tres minutos del downtown pasa esto?

Cerca de apartamentos de más de 500,000 dólares pasa esto. Este fin de semana se están llevando a cabo eventos de talla internacional muy cerca de donde los jóvenes se están matando debido al pandillerismo o a accidentes con armas. Hay que hacer campañas para concientizar a la comunidad de las armas que hay en las calles en manos de malhechores, hay que educar a los jóvenes acerca de la violencia, poner todavía más policías es zonas que están abandonadas en las que los residentes dicen no sentirse seguros, y no solo cuando hay eventos especiales cerca, sino siempre.

Suena a mucho trabajo y mucho dinero, pero ojo, si en Miami me cobran 50 dólares de estacionamiento por un evento especial en los estacionamientos privados, se pagan impuestos. Hay dinero. Es cuestión de distribuir y administrar eficientemente. Pisando despacio pero seguro. Solo así seremos algún día la urbe que queremos ser aquí en Miami. No pueden seguir muriendo niños y jóvenes a manos de gente armada.

www.sabinacovo.com

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