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Opinión

¿Japón podría ser una potencia nuclear?

El líder norcoreano Kim Jong Un (segundo desde la derecha) revisa la preparación de un misil balístico intercontinental para su lanzamiento en el noroeste de Corea del Norte, el pasado 4 de julio.
El líder norcoreano Kim Jong Un (segundo desde la derecha) revisa la preparación de un misil balístico intercontinental para su lanzamiento en el noroeste de Corea del Norte, el pasado 4 de julio. AP

Mientras Corea del Norte continúa el desarrollo de sus armas nucleares y ensaya probando sistemas balísticos que pudieran, potencialmente, alcanzar territorio de Estados Unidos, nuestra respuesta ha sido muy poco efectiva, a pesar que el líder actual de Corea del Norte, Kim Jong Un, no ha dado muestras de ser un dirigente confiable y preside la nación más cerrada al resto del mundo, el llamado Reino Ermitaño.

El presidente Trump, y sus predecesores republicanos y demócratas, han respondido con fanfarronadas y cautela. Estados Unidos ha situado recursos navales de importancia en las inmediaciones de Corea del Norte. Ha buscado diplomacia a través de China. Diplomáticos con experiencia en Corea del Norte han argumentado que Trump debiera limitar las fanfarronadas y dedicarse a dialogar. Aunque es cierto que Trump no ha tenido éxito, eso no es razón para traer a la mesa las políticas fallidas del pasado.

Observadores y autores han examinado la historia de negociaciones de Estados Unidos con regímenes poco honorables como Corea del Norte e Irán. Han examinado como hemos tratado de usar a China como intermediario con Corea del Norte dándole a China concesiones políticas y de comercio incluyendo acceso a tecnologías sensitivas para mantener a Beijing a bordo. Un cuarto de siglo de estos métodos sin una resolución sugiere que China es incapaz, y más probablemente renuente, a ayudar a resolver el problema. Mientras tanto, el comercio entre China y Corea del Norte ha alcanzado récords históricos.

Durante la campaña presidencial, Trump sugirió que Japón y Corea del Sur pudieran necesitar armas nucleares. Japón ya es capaz de convertirse en una potencia nuclear. Todo lo que necesitaría es construir una bomba nuclear, que ya sabe cómo hacer, y el material para hacerla, que ya posee. Claro que existe la antipatía de Japón por las armas nucleares, una consecuencia lógica en un país que es el único contra el cual se han usado armas nucleares en un conflicto. Pero ese consenso antinuclear no es tan fuerte como asumen algunos observadores. Es más, el proyecto de un Japón nuclear es lo único que pone a China realmente nerviosa. La historia puede no significar mucho en la mente americana, pero la animosidad histórica entre China y Japón es muy superior a cualquier animosidad en los Balcanes, especialmente después de las atrocidades en Asia de las décadas de 1930 y 1940.

Cada país que se convierte en potencia nuclear (India y Pakistán por ejemplo), o que la comunidad internacional permite (Corea del Norte, Irán) alienta a otros países a hacer lo mismo. Diplomáticamente, alentar un Japón nuclear puede alentar a los ultranacionalistas en Japón aunque muchos de estos temores son exagerados. Pero si algo está claro es que con Corea del Norte no hay otra opción que ser agresivo.

Los Estados Unidos y sus aliados en el este de Asia han tratado, diplomáticamente, con Corea de Norte. Tanto presidentes como secretarios de Estado, republicanos como demócratas han tratado, a través de Beijing, sin éxito alguno. Lo que debe frustrar a los diplomáticos es que China podría hacer mucho más que convencer a Corea del Norte a frenar su absurda agresividad, pero China no parece pensar que eso le conviene.

Simplemente Trump y su secretario de Estado, Rex Tillerson, deben plantearle claro a Beijing que, a menos que detengan el programa nuclear de Corea del Norte, los Estados Unidos no cerrarán el camino para una revisión de los límites que la constitución japonesa de la posguerra pone en su doctrina militar y nuclear.

Solamente si China y Corea del Norte dan un paso atrás, podrían Washington y Tokio frenar su plan. Cuando la diplomacia no funciona, deja paso a la agresividad que todo hombre civilizado detesta.

AGonzalez03@live.com

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de agosto de 2017, 7:38 p. m. with the headline "¿Japón podría ser una potencia nuclear?."

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