La mujer en el gobierno
La educación pública en la Florida está sufriendo, y no es de ahora, sino desde hace ya varios años. La mentalidad de la mujer con respecto a tener una familia, también. No es misterio, porque lo dicen numerosos estudios, que la mujer en Estados Unidos la tiene difícil cuando se trata de trabajar, criar a sus hijos y tener una vida personal. La gran controversia que se ha generado con las escuelas charter porque reciben fondos públicos que podrían ir a escuelas públicas, y la gran pregunta de si de verdad proveen las charter igualdad de oportunidades para los estudiantes, ha estado latente hace ya un tiempo. La representación de padres de familia en Tallahassee no ha sido escueta, hay legisladores jóvenes con hijos en edad escolar. Pero se necesitan más mujeres. Tanto en el estado, como en el Congreso federal. Y no se trata de una batalla de géneros, se trata de sensibilidad y balance.
En la Florida, por ejemplo, no hay guarderías públicas de niños de 1 a 3 años, por ejemplo, solo el grado anterior al kinder, y las privadas cuestan la mitad del salario promedio que se le paga a la mujer en nuestro estado al mes. No es requisito ni público ni privado proveer licencia de maternidad pagada, al igual que no es requisito ofrecer un seguro médico que cubra la maternidad.
Yvanka Trump, la hija del presidente Trump, se encuentra abogando para que bajo la administración de su padre, se ofrezcan seis semanas de maternidad pagada a los padres en Estados Unidos, de todos los estados, sin discriminar por ingresos. La iniciativa estaría financiada por el fondo de desempleo. Aplaudo a Yvanka, pero se necesita más. Seis semanas es un inicio, pero dejar a los chicos de mes y medio de nacidos, para volver a la vida laboral, para pagar guarderías que van desde 400 hasta 1,500 dólares, con los bajos salarios, a veces no tiene sentido. Y después enviarlos a escuelas públicas que pudieran tener malas instalaciones, o educadores mal pagados, o 45 chicos por clase, limita a los padres de familia en la decisión de tener hijos. El núcleo familiar se ve afectado. Suena fatalista, pero es real. Para la muestra, un botón.
Esta semana tuve la oportunidad de entrevistar a Gabriela Mayaudon, una demócrata venezolana, quien aspira a ser representante estatal por la Florida en la elección especial del próximo 25 de septiembre de este año por el distrito 116, el cual que abarca el Doral, algunas zonas de Kendall, Fountainebleau y la zona de la Universidad Internacional de la Florida.
El primer problema del que hablo en la entrevista, cuando le pregunte sus retos, fue la educación pública. Si bien sabe que las escuelas charter son a este punto necesarias, también explica que los fondos de educación pública no deberían ser afectados. Puso su ejemplo como madre de familia, tratando de trabajar y al mismo tiempo balancear la vida familiar. Más allá de su partido político, plataforma o contrincante, creo que es interesante y admirable ver a mujeres afrontar retos en el gobierno para representar los intereses de su género.
Sin duda, no hay una fórmula mágica que resuelva los problemas antes expuestos en esta columna, pero si nos aproximamos a encontrar un balance gubernamental, y concesión entre partidos, estaremos haciendo algo por la verdadera comunidad, que somos nosotros.
Periodista y presentadora de televisión y radio.
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Esta historia fue publicada originalmente el 11 de agosto de 2017, 4:09 p. m. with the headline "La mujer en el gobierno."