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Opinión

La tragedia de Charlottesville

Supremacistas blancos protagonizaron actos de violencia durante manifestaciones el 12 de agosto en la ciudad de Charlottesville, en Virginia. Una mujer murió en los disturbios.
Supremacistas blancos protagonizaron actos de violencia durante manifestaciones el 12 de agosto en la ciudad de Charlottesville, en Virginia. Una mujer murió en los disturbios. AP

Hace poco más de una semana, la ciudad universitaria de Charlottesville, Virginia, vio su apacible entorno convertido en un desastre violento cuando grupos de manifestantes armados con garrotes, bates de béisbol, armas y antorchas libraron una batalla en el centro del pueblo. Eventualmente, un neonazi embistió con su vehículo a un grupo de manifestantes con el resultado de una mujer muerta y 19 heridos. La mujer muerta, Heather Heyer, tenía 32 años de edad.

Los nacionalistas blancos que organizaron la manifestación en defensa de una estatua del general Robert E. Lee, el líder militar del ejército sureño en la Guerra Civil de mediados del siglo XIX, mantienen que se planeó como una actividad pacífica, pero esto no suena creíble. ¿Qué esperaban si su grupo estaba encabezado por el Ku Klux Klan y neonazis? ¿Una conversación amistosa? Ellos marcharon, provocativamente, por el campus de la Universidad de Virginia con antorchas. Fue entonces que un neonazi, identificado como James Fields Jr., embistió con su vehículo a un grupo de manifestantes con los resultados ya mencionados. El gobernador de Virginia, Terry McAuliffe, calificó el acto como “car terrorism”. Yo concurro con la descripción del gobernador. Los organizadores habían declinado la sugerencia de las autoridades de llevar a cabo la manifestación en un parque público cercano donde la policía podía haber hecho un trabajo mejor.

Manifestantes de izquierda violenta estaban presentes para asegurar que habría violencia. Pero la prensa nacional ignoró su rol. El Washington Post se refirió a ellos como “contramanifestantes”, sin identificarlos. En la campaña presidencial esos grupos provocaron peleas en rallies de Trump y la campaña de Trump fue la culpada.

Esta vez, algunos reporteros cubriendo el evento reportaron correctamente, pero la prensa nacional los ignoró. ¿Qué estaba pensando el presidente Trump cuando erró en no denunciar a los blancos nacionalistas y sus asociados específicamente? Quizás pensó que esto era como la violencia en sus actos de campaña. Esta es una excusa pobre. ¡Esa gente son racistas, el Klan, los nazis! Llamarles “nacionalistas blancos” es un eufemismo. Seguramente el presidente sabe eso. En un golpe, el presidente los podría haber condenado junto con los izquierdistas violentos. Y se podría haber alejado del líder del Klan, David Duke, que se autocalifica como número uno entre los que apoyan a Trump. Pero parece que Trump nunca pierde una oportunidad de perder una oportunidad de repudiar a esta gentuza. Y, al no hacerlo, se hace daño a sí mismo y a su país.

Y ¿quién fue el primero en declarar a Trump responsable por el racismo en Charlottesville? Fue el alcalde de Charlottesville, Mike Signer. “La culpa va directamente a las puertas del presidente y la gente a su alrededor”, dijo Signer. La prensa nacional inmediatamente lo recompensó. Signer fue invitado por CBS (Face the Nation) y NBC (Meet the Press) para embestir a Trump. Signer pretende convertirse en el principal enemigo de Trump. Unos días después de la toma de posesión de Trump, el alcalde Signer proclamó a Charlottesville “la capital de la resistencia”.

Robert Simon, de PJ Media, apuntó algo importante que la prensa nacional se cuidará de no repetir: “¿Hay más de estos nacionalistas blancos que de los igualmente violentos antifascistas de izquierda?”. Yo lo dudo. Los antifascistas han estado más activos. Simon insiste que esto “no exonera de forma alguna al excremento humano que se apareció en Charlottesville. Es solo para ponerlo en perspectiva”. Es importante estar claro en esto mientras la prensa nacional nos dice cuán racista es nuestra nación, como tenemos que unirnos, investigar esto y lo otro y discutir sin límites cuán malos somos.

Pero este no es el paso a seguir. Lo que pasó en Charlottesville no es producto de nosotros. Es solamente un grupo pequeño de gente que no sirve.

AGonzalez03@live.com

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de agosto de 2017, 6:31 p. m. with the headline "La tragedia de Charlottesville."

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