La impulsiva política de Donald Trump hacia Latinoamérica
La política del presidente Donald Trump con respecto a Latinoamérica es igual de escueta, hasta el momento, o peor, que la de anteriores presidentes. Si bien el presidente Barack Obama hizo muy poco con respecto a sus vecinos, Trump está haciendo campaña política tanto con el tema del muro que eventualmente construiría para frenar la inmigración ilegal que entra por México, como con Venezuela, a quien le acaba de imponer duras sanciones financieras, pero país que bien sabemos necesita más apoyo internacional. Dudo que haya un plan definido de parte de Estados Unidos con respecto a ambos países, o a cualquier país de Latinoamérica. Me preocupan los impulsos de nuestro presidente.
Partamos del punto que el famoso muro, herramienta de campaña política de Trump, México no lo va pagar como prometió el presidente en varias ocasiones. El Congreso de Estados Unidos debe ubicar y aprobar los fondos para construir la pared y Trump está contra el tiempo. El gobierno de Trump asegura que el muro salvará vidas americanas y bien sabemos que al presidente le quedaría muy mal no construirlo antes de ir a reelección. Trump no puede obligar al presidente mexicano a pagar. Podría apretar y sancionar económicamente al país, sí. ¿Pero quién se vería más afectado, México o Estados Unidos? O ambos. ¿Como reaccionarían las empresas americanas que tienen comercios con ese país? Ese camino es todavía más complicado.
Con respecto a Venezuela quiero creer que las recientes sanciones financieras, que no están muy definidas, pero que fueron anunciadas, pueden ir presionando al régimen de Maduro. El cambio positivo es que, a diferencia de Barack Obama, Donald Trump y su vicepresidente Mike Pence se han pronunciado con más fuerza con respecto a la dictadura y si son inteligentes y hacen un plan detallado en referencia al codiciado petróleo y al deudo venezolano, pueden contribuir ahogando financieramente a Maduro. El mandatario venezolano ha asegurado que reforzará su producción petrolera, cada vez más obsoleta por el mal manejo de PDVSA, para prepararse para los acosos de Washington, pero esto lo veo poco viable, sus recursos son cada día menos.
Si me preocupan sobremanera las amenazas recientes de Trump de invasión militar a Venezuela, no solo por lo que eso implica psicológicamente para los venezolanos y otros países de Latinoamérica, que pueden tomar la amenaza como una toma del “imperialismo”, sino porque no sé que tan viables sean y cómo reaccionaría el pueblo norteamericano en referencia a poner sus hombres en ese país. Sin duda, pudiera ser una salida para los venezolanos, pero a qué costo.
Otro punto preocupante de estas amenazas de invasión es que el próximo año Colombia, por ejemplo, va a elección presidencial, y dudo que cuando Trump abrió su boca y tocó el delicado tema hubiese tenido en cuenta la desafortunada enorme cantidad de seguidores que tiene la izquierda “chavista” no solo en Venezuela sino en los países vecinos y lo grave que sería que la amenaza norteamericana asuste a los nacionalistas.
Entretanto, Maduro se encuentra bastante ocupado estos días preparándose para los ataques de Estados Unidos. Esperemos entonces que Trump actúe con cautela, buena asesoría y sin impulsos. Sin bien Venezuela está cada vez más aislada, no está actuando sola. Hay países bastante peligrosos como Rusia, Siria o hasta el mismo régimen cubano que podrían codiciar mucho de lo que hay en Venezuela también.
Periodista y presentadora de televisión y radio.
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Esta historia fue publicada originalmente el 25 de agosto de 2017, 3:56 p. m. with the headline "La impulsiva política de Donald Trump hacia Latinoamérica."