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Opinión

Para proteger la democracia

La democracia es el resultado de la libertad y la libertad es producto de la naturaleza humana. No puede haber democracia sin libertad, ni libertad sin democracia. Esos derechos naturales que nuestro Señor sembró en nuestros corazones son parte intrínseca del ser humano.

Sin una cultura democrática arraigada como las raíces de un árbol, será inútil todo lo que hagamos por defenderla y desgraciadamente esa cultura no ha germinado todavía en nuestros pueblos hermanos de América.

El poco respeto al proceso y a las instituciones democráticas, las ambiciones de poder y el culto al hombre fuerte, o al caudillo, características propias de pueblos inmaduros, fueron los que establecieron las condiciones para que un grupo de delincuentes asaltaran el poder en nuestro país, Cuba. Es la cultura del macho, del demagogo que ofrece soluciones rápidas y unilaterales que nada resuelven que no sea incentivar el odio y la violencia como hicieron Mussolini, Hitler y Batista, entre otros, que ha prevalecido en nuestros pueblos de América y que tuvo a su mejor exponente y al más villano de todos en el fallecido Fidel Castro.

La democracia hay que protegerla y luchar contra la corrupción, el subdesarrollo, y los abusos de un capitalismo sin freno, que en complicidad con los gobernantes de turno son las causas principales de la pobreza que sufren nuestros países hermanos, que siempre la achacan a los países más fuertes, o mejor dicho al “totí” de todos los males de la humanidad, el “imperialismo yanqui” y no a nuestra falta de respeto a los principios democráticos.

El 10 de marzo de 1952 se inició una dictadura política que duró siete años, caracterizada por la represión política y la corrupción, mantenida por los militares, características propias de todas las dictaduras latinoamericanas, y que a través de un parto doloroso y sangriento dio nacimiento a la fatídica revolución comunista de Cuba, dirigida por el difunto Fidel Castro, que instauró una monarquía absolutista y se coronó como Castro I y que al morir dejó en herencia al hermano el título de Castro II.

Un pueblo para prosperar y ser feliz necesita que se respeten sus libertades y sus bienes. No pueden llamarse demócratas todos aquellas personalidades de la vida política, social, económica y religiosa del país, que por disfrutar de prebendas y privilegios prometidos, apoyaron el golpe de Estado de Batista que dio origen y justificó la lucha insurreccional de Castro para desgracia de nuestro país.

La tiranía la siembra y la abona la democracia corrompida, que vive a espaldas de las grandes injusticias sociales, y la hace crecer el demagogo que solo anda buscando excusas para imponerla.

Pierde credibilidad la democracia cuando permite que miles de niños busquen en los basureros algo que comer y caminen sin zapatos por la calles, que los políticos respondan a los intereses de los donantes de sus campañas y no a los del pueblo que los eligió, práctica que debe ser prohibida para que sea el Estado el que proporcione los fondos para las campañas políticas.

La libertad siempre estará en peligro mientras haya un hombre pobre en el mundo y una injusticia por reparar. Para evitar luchar y morir por la libertad, luchemos primero contra la corrupción, la miseria, la ignorancia y la discriminación, que son las bases donde se asienta la tiranía. Las democracias para asegurar su existencia y continuidad deben empezar por darles a los niños una educación limpia y recta como una palma y no arbusto envenenado con espinas que hiere al que la toca y contamina su alma inocente con banderas, consignas y cantos extraños. Sembremos en la tierna conciencia de los niños el respeto a las instituciones democráticas, a la opinión ajena, a la defensa de la propiedad y a los derechos y libertades de cada ser humano y al repudio a la discriminación de todo tipo, al racismo y a la intolerancia. Todo niño abandonado por la sociedad es un enemigo de ella y un criminal o un guerrillero en potencia. No dejemos nunca de luchar para lograr que todos los seres humanos sean iguales ante la ley y las oportunidades.

Movimiento 30 de Noviembre.

HGoz77819@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de agosto de 2017, 5:23 p. m. with the headline "Para proteger la democracia."

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