¿Y quién le dará trabajo a la gente?
Hoy todo es online, o sea, por computadora. Y el que no se adapte a ello, vive en el siglo XX. Los pagos por servicios y deudas son más rápidos por la red cibernética. Las compras son más racionales y más baratas por la internet. Las noticias online son más inmediatas y con mayor cobertura. Hoy en día todos tienen a la mano un teléfono que es, ni más ni menos, una computadora con habilidades fotográficas. Todo muy bien, excepto por algo muy importante: el empleo.
Cuando buscamos en el teléfono la dirección de un trabajo, al llegar notamos que ya no está vacante. Las solicitudes masivas por internet y las recomendaciones de los mismos trabajadores hacen que la oferta “vuele”, habida cuenta del irrisorio salario mínimo en la Florida de $8.10/hora, el cual impulsa a los solicitantes a tener varios trabajos a la vez.
Actualmente, los expendios se encuentran cada vez más competidos por las ventas online. Muchos prefieren comprar por computadora, porque aparte de ser más rápido y barato, no se paga impuestos. Por ejemplo, Amazon, de quien se dice tiene la mitad de todas las ventas online en EEUU, cerró el 2016 con 341,400 empleados en todo el mundo, mientras que Alibaba, su contraparte china, lo hizo con 36,450 empleados (Ecommerce-News). Y es que las empresas de tecnología se han convertido en un poder inusitado que controla la economía, la política y el ambiente social en EEUU. Google con 60,000 empleados y Facebook con 12,000, junto con Amazon, son un ejemplo de ello.
Facebook, o compra la competencia que surge, o implanta un sistema similar para mantener su hegemonía. Por ejemplo, en su reciente lanzamiento a la bolsa, Snap, Inc (sistema Snapchat), se esperaba fuese un acontecimiento similar al del portal de negocios chino Alibaba en el 2014, valuado en $33,000 millones. Sin embargo, las acciones de sus dos jóvenes fundadores han perdido valor debido a la competencia que les hace Facebook, quien fracasó recientemente en su oferta por adquirir Snapchat.
Todo lo que signifique tecnología está en auge actualmente, aunque con sus dudas. Por ejemplo, el dinero virtual conocido como Bitcoin, se creía podía ser el futuro en las compras online. Esta moneda Bitcoin fluctúa en valor por la demanda y oferta de los propios internautas. No está regida por ningún banco o gobierno y no puede ser falsificada porque depende de una clave (password) encriptada de uso personal. Y su aspecto legal es tan ambiguo que se dice “El Bitcoin es legal donde quiera que se acepte como forma de pago”. Y en verdad, como en todo, hay gente con suerte. Un estudiante noruego invirtió $27 en Bitcoin en el 2009. Cuando revisó su cuenta en el 2013 tenía $885,000.
El problema es, que por su carácter anónimo es difícil de rastrear, motivo por el cual ha sido utilizado por delincuentes y drogadictos para negociar con transacciones prohibidas. El pasado 24 de agosto, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), suspendió temporalmente la oferta de acciones de una importante empresa canadiense dedicada a comerciar en el mercado de Bitcoins.
Cada vez más los compradores prefieren adquirir sus productos online y no en las tiendas. Y empresas como Amazon no se detienen y se expanden continuamente. Por ejemplo, ya Amazon pactó la compra de Whole Food Markets, Inc. de 470 establecimientos por un valor de $13,700 millones y por supuesto, tecnificará la logística para el despacho de alimentos por correo, tal como hace Alibaba en China con la cadena de supermercados Hema Grocery Stores y otras dos cadenas importantes.
Se dice que las ventas online están canibalizando a las ventas al menudeo. En China ahora el 15% de las ventas son online con pedidos diarios de 15,000 órdenes. Aducen que así la venta es más eficiente porque se aumenta el rendimiento por pie cuadrado en los establecimientos.
Lo cierto es que se calcula que cada trabajador online desempeña al menos el trabajo que harían cinco en las tiendas. Es decir, teóricamente los trabajadores físicos en las tiendas se reducirían al 20% de la población económicamente activa. Entonces, ¿quién empleará al 80% restante?
Hay que tomar cartas en el asunto y urgentemente. Por cada fusión o negocio gigante online que se establezca, deben ser creados mínimo cinco centros gigantes de distribución física. De esta forma evitaríamos caer en una catastrófica crisis económica.
Economista y periodista.
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Esta historia fue publicada originalmente el 29 de agosto de 2017, 1:26 p. m. with the headline "¿Y quién le dará trabajo a la gente?."