Genoma al minuto
Hace pocos años un equipo multinacional descifró las instrucciones del genoma humano, una especie de manual de cocina genética. Me informa el Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (NHGRI, por sus siglas en inglés) que un genoma es una colección completa del ácido desoxirribonucleico (ADN) de un organismo. Aun cuando viene plagado de errores ortográficos, el ADN es el compuesto químico que trae las instrucciones genéticas necesarias para el desarrollo de todos los entes vivos: Kim Jung Un, un pulpo o un virus tan letal como el tirano norcoreano.
Abundan razones para celebrar y sopesar el alcance de esta proeza científica obviando las majaderías de esos medios que se empeñan en distorsionar el significado de la “secuenciación” del genoma. Lo presentan como una obra satánica o milagrosa. Según esta lectura simplista del papel genómico (el cual, dicho sea de paso sirve para recordarnos que compartimos un parentesco con todos los organismos de la Tierra, aunque no todos disponen del mismo número de genes) el ADN transmite instrucciones explícitas a lo largo de la vida de un ser humano, una mosca, o una bacteria. Empleando un lenguaje complicadísimo que se escribe empleando un alfabeto de cuatro letras, el ADN le indica al organismo cómo debe “construirse” y mantenerse. De acuerdo a esta interpretación elemental de la función del ADN, el ácido desoxirribonucleico de la mosca “fabrica” a la mosca, el del humano al humano y el de la bacteria a la bacteria. Algo así como decir que una deliciosa frita cubana está “hecha” de las instrucciones en un libro de cocina cubana.
Aprovechando esta visión errónea del desarrollo biológico, el guionista de la película Jurassic Park inventa una isla poblada por reptiles prehistóricos creados por científicos que manipulan el ADN dinosáurico para engendrar lagartos extintos en tubos de probeta. (eso sólo sucedía en el viejo PRI mexicano y en los partidos comunistas que desgobiernan países afligidos por el socialismo real).
No hay espacio en una breve columna de opinión para detallar la función de los genes en el desarrollo. Sí cabe apuntar que nuestra riqueza genética es una conquista de la reproducción sexual. Nuestros primeros antepasados se reproducían asexualmente, por medio de la división, hacían copias de sí mismos. La reproducción sexual invirtió los términos. Dos organismos se unieron, combinaron su material genético y crearon variaciones individuales sin precedentes en nuestros mares originarios. La variedad consiguiente aumentaba las posibilidades de supervivencia de la prole de “Fractofusus”, la primera criatura que se aprovecha de la reproducción sexual. No era ni totalmente vegetal ni totalmente animal, y vivió hace unos 565 millones de años.
De la misma forma, la gama variada de descubrimientos estimulados por la secuenciación del genoma contribuirán a la supervivencia de millones de personas condenadas por su herencia genética a una muerte prematura o a enfermedades crónicas. Para lograrlo, profundizamos nuestro conocimiento de los idiomas del ADN pues somos organismos conformados por cuatro letras, los nucleótidos A, C, G y T que componen el ADN. El lenguaje que nace de esas cuatro letras sirve para escribir la vida entera del planeta.
Evocan el Golem de leyenda, un gigante de rasgos humanos creado por el rabino Loew de Praga con el fin de proteger a los judíos amenazados por turbas antisemitas. El rabino forma el cuerpo del Golem de un barro extraído de las riberas del río Vltava. Cuando escribe la palabra “emet” sobre la frente del gigante, el Golem despierta y salva a los judíos de los nazis de esa época. “Emet” significa “verdad” en hebreo. Tras cumplir su misión, el Golem debe regresar al barro. Para lograrlo, el rabino borra la primera de las cuatro letras escritas sobre la frente del gigante. Así, “emet”, la verdad, se convierte en “met”, la muerte, destino ineludible de todas las criaturas creadas por las cuatro letras del genoma.
Periodista cubano, ejecutivo de una empresa internética.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de septiembre de 2017, 8:02 a. m. with the headline "Genoma al minuto."