GUILLERMO DESCALZI: Semana Santa
¿Qué es lo que es? Es lo que fue.
¿Qué es lo que fue? Es lo que será.
No hay nada nuevo bajo el sol.
Eclesiastés 1:9
A propósito de la recién concluida Pascua Florida: Hay dos ciclos, dos calendarios y dos renaceres. El calendario solar es el que todos conocemos y usamos. Hay otro de uso muy restringido, el calendario lunar. El ciclo lunar se mueve dentro del solar. Las mujeres se regulan por el ciclo lunar, los hombres por el solar. Antes de los cultivos, cuando éramos cazadores y recolectores, observábamos el renacer del ciclo solar en el solsticio de invierno, alrededor del 21 de diciembre. Es nuestra navidad. Sus orígenes se remontan a por lo menos 70,000 años atrás.
La fiesta del segundo renacer, nuestra Semana Santa, es del ciclo lunar. Empieza con los primeros cultivos hará unos 7,500 años y se celebra en la primera luna llena tras el equinoccio de primavera. Fue, en sus orígenes, una celebración de la siembra de cebada. Su primera mención está en la Épica de Guilgamesh, la crónica de la creación de Sumeria, Babilonia y Asiria. Celebraba la pasión, muerte y resurrección de Marduk en los días de la hoy Semana Santa. Marduk es Merodach en hebreo. De allí salen Mordechai en inglés y Mardoqueo en español, nombre común en el judaísmo.
La fiesta de Marduk comenzaba entre el 21 de Adar y el 1ero de Nisanu, el primer día del año. Caía entre marzo y abril de nuestro calendario solar. Marca el inicio del ciclo de siembra y cosecha. Su paralelo con la muerte y resurrección de Cristo ha sido notado desde hace ya tiempo. Marduk lleva un prototipo de la cruz de la resurrección, el Ankh egipcio y la cruz del cristianismo. La celebración de Marduk data de unos 5 mil 700 años atrás.
Los egipcios recogen y modifican la fiesta de Marduk, convirtiéndola en la fiesta de la pasión, muerte y resurrección de Osiris, celebrada desde la quinta dinastía, de 2,350 a 2,480 años antes de Cristo. Se le llamó la ‘Pasión de Ábidos’ porque se celebraba en Ábidos, la capital religiosa del reino antiguo. Duraba tres días y tres noches. Para ‘resucitar a los muertos’ se amasaba pan del trigo de la cosecha anterior. La fiesta culminaba con Osiris resucitado en el mismo domingo de gloria de Semana Santa, el mismo en que Marduk vuelve a la vida. Los hebreos recogen y modifican las fiestas de Marduk y Osiris y las llaman Pesach.
Un papiro de época ptolemaica transmite un himno conocido como Las lamentaciones de Isis, la luna, la esposa del sol. En ese himno Anubis, encargado de embalsamar a Osiris, le dice al terminar:
Levántate y anda,
contempla tu forma de nuevo.
Después de su resurrección Osiris, el sol, se une a Isis y nueve meses después nace Horus, hijo de ambos. En el calendario festivo del cristianismo Jesús nace nueve meses después de la fiesta de la resurrección.
Jesús muere el viernes de la fiesta judía de Pesach del año 33 a las tres de la tarde, la hora del sacrificio del cordero cuya sangre colocaron en los dinteles de sus puertas en Egipto. Su pascua, Pesach, no tiene resurrección pero tiene algo similar. Ellos, protegidos por la sangre del cordero, evitan la muerte. Pes-ach es una hebreización de Pas qua en latín, la Pas-cua florida de los cristianos, pass over en inglés, la celebración judía en la que el ángel del señor pasa sobre ellos sin tocar a sus primogénitos.
Juan 2:13-14
La Pascua de los judíos estaba cerca y Jesús subió a Jerusalén, y encontró en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero.
Juan 2:23
Durante la Pascua en Jerusalén creyeron en él por las señales que hacía.
La pasión de Jesús tiene lugar en la pascua judía, la pascua egipcia, la babilonia, la hoy pascua cristiana. Si esto deja algún deja-vu, si re-verbera en nuestras celebraciones, ya lo dice el Eclesiastés: No hay nada nuevo bajo el sol.
El calendario de nuestras religiones es una mezcla del lunar y el solar. Viene de nuestra remota antigüedad y por más diferentes que nos sintamos, seguimos en los mismos ciclos del sol y la luna que nos enmarcan desde hace 70 mil años, cuando pasamos por un cuello de botella del cual salieron un Adán y una Eva en la quebrada de Olduvai, de cuyos genes desciende toda la humanidad actual. Habremos cambiado, sí, pero menos de lo que creemos. Bendiciones.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de abril de 2015, 2:00 p. m. with the headline "GUILLERMO DESCALZI: Semana Santa."