Trump: El show debe seguir
La semana que pasó, sin ningún desastre natural golpeando directamente a alguno de los cincuenta estados de los Estados Unidos y sin Kim Jong-un lanzando alguna de sus pruebas, el cambio climático y lo cerca que estamos de una guerra nuclear, desapareció de los titulares. Nuestro presidente, dedicado a Twitter, también nos redirigió la atención hacia las protestas de algunos jugadores de la NFL mientras suena el himno nacional antes de los partidos, de manera que no todos se percataron de que su hija, funcionaria del gobierno, y su yerno, súper funcionario del gobierno, y varios otros de sus colaboradores en la Casa Blanca, han utilizado sus cuentas de correo electrónico privadas para asuntos del gobierno.
Es decir, las personas más cercanas al presidente han hecho aquello por lo que éste gritó durante toda la campaña electoral que Hillary Clinton debería ir a la cárcel. Y no solo Donald candidato lo gritó por meses, se puede decir que el eslogan de la Convención Republicana fue: “Enciérrenla”. ¿Querrán “encerrar” de la misma manera a la hija y al yerno de su presidente?
Pero el presidente sabe perfectamente cómo funcionan los medios de comunicación, en eso, no puedo negarlo, es un maestro en regla, y cómo redirigir al rebaño hacia donde le plazca, con tan solo un par de trinos. Y el problema es ese, que el presidente manipula a la opinión, precisamente porque los medios actuales se interesan por la espectacularidad y la controversia a la hora de crear sus titulares.
También podría ser al contrario y los medios dan más importancia a lo espectacular y la controversia, porque si no simplemente los espectadores cambian de canal o leen o escuchan a otro que sí les presente lo que quieren ver. Ya de por sí que la gente se interese por las noticias es una proeza en estos tiempos de redes sociales, Internet, YouTube, 200 canales de cable, eventos deportivos, porno, series de televisión y demás.
Pero mientras tanto la tierra se sigue calentando a niveles alarmantes y el idiota del dictador de Corea del Norte continúa llevando a cabo su meta de tener la posibilidad de atacar con un arma nuclear a los Estados Unidos.
Y no niego que sea gravísimo que un presidente del país de la libertad ataque la libertad de expresión, como lo hace Donald Trump al atacar a los que deciden arrodillarse durante el himno, pero es que los otros dos temas son de tal magnitud, que cualquier otra noticia debería quedarse pequeña al lado de estos.
A propósito, de paso uno esperaría que el presidente también dedicara la mayor parte de su tiempo a resolverlos, o ustedes se imaginan al presidente Kennedy discutiendo sobre los que protestan pacíficamente en medio de la crisis de los misiles de Cuba. ¿Qué hace Trump mirando Twitter mientras Puerto Rico se ahoga en los estragos que dejó el huracán María y en Asia está en ciernes el fin del mundo?
Al parecer en una sociedad de consumo las noticias también se convierten en un producto que pelea por la atención de las personas, codo a codo con lo demás que ofrece la industria del entretenimiento. Es decir, las noticias hoy en día son simplemente parte del show. ¿Las verá la gente como un episodio más de su serie favorita?
Quizá sí, o por lo menos hasta que el próximo huracán nos deje sin energía eléctrica o sin cable e Internet. Y la cosa se vuelva real. Y por fin nos duela que nuestro presidente sea un hombre show.
En lugar de un líder.
Escritor colombiano.
www.pedrocaviedes.com
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de septiembre de 2017, 3:10 p. m. with the headline "Trump: El show debe seguir."