Puerto Rico: Hora de ocupar Estados Unidos
Unos 1,000 puertorriqueños se mudan a EEUU todos los días, la mayoría a Miami y Orlando. La cifra es un poco más alta después del huracán, pero no por mucho, porque en la última década han emigrado al continente 500,000 puertorriqueños. Según el Buró del Censo Nacional de 2016, en Estados Unidos están radicados 5.5 millones, en Puerto Rico 3.4 millones.
Las causas principales de este trascendental cambio demográfico en la hermosa Borinquen se debe a factores económicos: una altísima tasa de desempleo, falta de oportunidades para los jóvenes con educación universitaria o sin ella, y una calidad de vida cada vez peor. Se estima que en los próximos meses lleguen para establecerse en el continente americano unos 200,000 puertorriqueños.
El caso es que Puerto Rico lleva más de 10 años sumida en una recesión creciente que llegó a su clímax en 2015, cuando se declaró en quiebra, y el exgobernador Alejandro García Padilla expresó que la deuda contraída con las empresas y el gobierno federal, $72 mil millones en total, era impagable.
¿Es “irresponsable” de parte de la colonia no pagar la deuda, como afirmó Paul Ryan en el Congreso? ¿Tuvieron razones basadas en la verdad de los hechos los que condujeron a esa deuda, y razón moral los republicanos cuando se negaron a asumir esa deuda y así dejar que Puerto Rico se hunda en el caos? ¿Por qué llegó Puerto Rico a esta debacle? ¿Es porque, como insinuó Trump, los puertorriqueños son vagos y quieren que “todo se lo den hecho?”
No. De nuevo la injusticia primó en la decisión de los republicanos de perdonar o no la deuda de los colonizados.
Por el huracán María, los ojos de la prensa y los políticos se han vuelto fijamente hacia Puerto Rico como si acabaran de descubrir la isla. Algo que ha salido a la luz es que más de la mitad de los ciudadanos de este país no sabía que los boricuas eran sus compatriotas.
El columnista Emilio Pantojas García, de El Nuevo Día, principal periódico de Puerto Rico, señala que un artículo reciente en Bloomberg Businessweek, firmado por Tom Metcalf, dice que “la isla va camino a convertirse en un “refugio contributivo” (“tax haven”) de nuevo cuño. En septiembre de 2012 se aprobó la Ley 273, Ley de Entidades Financieras Internacionales (EFI) que se propone incentivar el establecimiento de EFI, fijando su tasa contributiva en 4% y eximiéndolas del pago de impuestos a la propiedad y patentes municipales. Estas entidades permiten además que extranjeros no residentes en Estados Unidos establezcan cuentas bancarias en Puerto Rico sin revelar su identidad.
La ley 273 fue creada como una medida más para atraer capital internacional a la isla. No obstante, la firma este año por más de 100 países de un acuerdo internacional de “estándares de informes comunes”, que liberaliza el intercambio de información bancaria entre gobiernos, ha provocado la relocalización de cuentas bancarias internacionales fuera de paraísos fiscales tradicionales como las Islas Caimán, las Bahamas y Suiza. En tanto que Estados Unidos no es signatario del acuerdo, desde la creación de esta nueva ley se han depositado $848 millones en EFI de Puerto Rico. Según el artículo, Nick Prouty, dueño de la firma Putnam Bridge y principal inversionista de Ciudadela, afirma que, si se observa la reglamentación, las EFI pueden ser beneficiosas para Puerto Rico siempre y cuando no se usen para lavar dinero y evadir impuestos como se hizo en Panamá”.
Desde siempre, el gobierno federal concedió incentivos fiscales a las corporaciones estadounidenses que operaban en Puerto Rico con el fin de estimular la industrialización y el aumento de los empleos, que siempre fue, para decir la verdad, la mano de obra barata que buscaban esas corporaciones cuyo único objetivo, naturalmente, era un enriquecimiento extraordinario. Puerto Rico fue el paraíso fiscal por excelencia. Grandes firmas farmacéuticas, petroleras y de manufactura se establecieron allá para no pagar un centavo de impuesto.
El huracán María destruyó la infraestructura del país, incluyendo los sistemas eléctricos y de telecomunicaciones.
A la fecha, el 44.9 por ciento de los puertorriqueños viven bajo el nivel de pobreza, la más alta cifra de cualquier estado.
Debemos darle la bienvenida a los puertorriqueños que deciden en masa mudarse para acá. Eso sí, el mapa político de la Florida va a cambiar drásticamente, porque la mayoría de nuestros hermanos caribeños son demócratas. Y en los últimos dos plebiscitos realizados por amplia mayoría los puertorriqueños han votado por que Puerto Rico sea el estado 51 de la nación. Veremos si los congresistas deciden qué hacer con los resultados de esa votación: si aceptarla y darle la estadidad, o ignorarla y de esa forma seguir siendo un imperio colonial que no respeta los derechos humanos de casi cuatro millones de sus ciudadanos.
Doramador12@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de octubre de 2017, 4:42 p. m. with the headline "Puerto Rico: Hora de ocupar Estados Unidos."