Opinión

La era de las teorías de conspiración

Hemos vuelto a la era de las teorías de conspiración, y esta vez siendo anunciados en las redes sociales. En especial con Rusia. Resulta ser que esta semana el presidente Trump ha enviado un mensaje en su red social de Twitter preguntando si eran los demócratas o el FBI los que estaban conspirando con Rusia durante su campaña y pagando por un dossier que apareció con información confidencial que no ha podido ser comprobada. La realidad es que lo que ha pasado durante las elecciones de Estados Unidos en referencia al Kremlin no ha sido ni esclarecido ni probado, pero leer al Presidente de Estados Unidos generando conspiraciones no da mucha seguridad.

El líder de esta nación debe poder hablar con datos factuales y no especular frente a los ciudadanos, desprestigiando además a la prensa, agencias federales, y al partido opositor al que el presidente debería poder respetar y con el que debería negociar para sacar adelante iniciativas que beneficien a todos. Lo más grave es que es que Trump ya está en campaña a la reelección, y su primer año de gobierno ha sido fatal.

En una noticia exclusiva el portal The Daily Beast ha asegurado esta semana que hasta el mismo hijo del presidente, su gerente de promoción digital durante las elecciones y otros funcionarios, reprodujeron propaganda política que venía de cuentas en redes sociales operadas por Rusia. La cuenta de la red Twitter llamada Ten GOP fue seguida por Donald Trump Jr. hasta que fue cerrada. No se ha podido confirmar, claro está, si ellos sabían que la cuenta estaba creada en Rusia.

Trump también ha asegurado que el tema de Rusia tiene cansados a los americanos y creo que es otra de sus aseveraciones no factuales. El pasado 7 de julio se publicó una encuesta hecha por PBS y Marist que concretó que el 54 por ciento de los americanos piensan que Trump tuvo algún tipo de manipulación ilegal o no ética con Rusia durante las elecciones.

Para colmo de males la encuesta refleja que un 45% de los americanos creen que China será el próximo líder mundial. Esa alta falta de fe en el gobierno americano es indiscutiblemente producto de un año en el que las conspiraciones y el mal posicionamiento diplomático frente al mundo de parte del presidente ha influido en el sentimiento generalizado de no confianza ni siquiera en los temas económicos del país, mucho menos en los civiles.

Creo que el hecho de que Rusia se haya inmiscuido en las elecciones norteamericanas de una manera directa y cibernética es un riesgo gravísimo para la democracia del país. El gobierno con el comité especial debe llegar al fondo del asunto, haya involucrado a demócratas, republicanos, agencias o al mismo presidente. Es inaudito que sigamos viviendo de conspiraciones, suposiciones y redes sociales.

Periodista y presentadora de televisión y radio.

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