Opinión

De tres abusos, dos son de Trump

Muchos se preguntan ¿Cuál es el límite humano para soportar penurias? Y los malestares que padecen, ¿a qué o quienes se deben? Parece inconcebible, pero muchos de los sufrimientos que aquejan a la población en EEUU son originados o permitidos por el mismísimo gobierno, como veremos a continuación.

Un ejemplo claro son los abusos a que son sometidas las comunidades en la Florida, tras los estragos del huracán Irma. Sucede que apenas a un mes del devastador evento, a muchos usuarios les han cortado la energía eléctrica. Esto es algo realmente insólito, toda vez que muchos miles de personas permanecieron sin fluido eléctrico por más de 15 días.

Analizando los motivos, razonamos que el costo material y humano en la restauración de la electricidad ha sido enorme; por supuesto, también imaginamos que el monopolio eléctrico ha de poseer una póliza de seguros para catástrofes como esta. Y lógicamente, sabemos que el negocio es para tener ganancias y siempre cualquier circunstancia puede ayudar al objetivo.

Pero en primer lugar, habría que ver el consumo de kilowatts per cápita, en el mes anterior, durante y posterior al huracán. Si el consumo tiene poca variación, ¿cómo se explica que esto ocurra en residencias o negocios que han estado sin energía por varios días? Todos los consumidores deben hacer esta comparación a fin de comprobar que su factura eléctrica se ajusta a la verdad.

Por otra parte, el hecho de cortar el suministro eléctrico y después cobrar extra por su reposición significa enormes ingresos. Una simple multiplicación viene al caso. A 20 millones de usuarios le reponen el servicio por $5.00 extra. Resultado: $100 millones. ¡Qué buen negocio!

Otro grave abuso que está sufriendo buena parte de la población, es la próxima factura que recibirán del seguro médico. En efecto, más de 20 millones de personas están recibiendo por escrito la noticia que a partir de enero del 2018, comenzarán a pagar más del 1000% por su seguro médico adscrito a Obamacare.

Por ejemplo, aquellos que pagaban unos $100.00 mensuales, ahora deberán pagar entre $1.800.00 y $2.500.00 mensuales. Esto significa una verdadera tragedia nacional dado que un 99% no podrá cumplir con esta prima. Los procedimientos en tránsito que quedarán paralizados así como los tratamientos específicos.

Todo es debido a que el Presidente Trump, empecinado en entorpecer lo iniciado por la Administración Demócrata previa, eliminó de un porrazo los subsidios federales a los aseguradores médicos. Trump promete otra solución que será accesible a la mayoría. Y por supuesto, no se llamará Trumpcare ya que sería el mismo perro con diferente collar. Lo que habría que ver es por cuanto tiempo y bajo qué condiciones funcionará este “salvamento” a un sistema, que el propio Presidente destruye.

Un tercer e importante abuso es que el Presidente, en su afán de repeler los planes para una energía limpia, está reviviendo la industria del carbón. Para muchas comunidades en EEUU, cercanas a una planta de carbón, era un alivio despertar con un cielo límpido, habida cuenta del más barato gas natural y del avance en las energías solar y eólica.

Ahora el presidente Trump propone subsidios para las plantas carboníferas y a través del Departamento ee Energía está forzando a las empresas de electricidad a comprar grandes cantidades de carbón, algo realmente incómodo para ellos y para las petroleras, que cada vez requerían más energía solar y eólica. Como consecuencia, de nuevo muchas comunidades ahora vuelven a despertar con nubes negras contaminadas.

Las soluciones a estos tres casos parecen por demás lógicas:

1. El estado debe reforzar la fiscalización de las empresas de electricidad, exigiendo un reporte mensual de todos los servicios suspendidos con notas explicativas al respecto. Esto no iría contra la práctica privada de un negocio por tratarse de cuasi-monopolios.

2. Para abaratar el costo de la salud, debe permitirse la libre importación de fármacos sin pagar tarifas arancelarias. Combatiendo el costo de los medicamentos, se reduce significativamente la factura médica mensual.

3. El estado debe financiar la conversión de plantas de carbón a plantas solares. Cada carbonífera emplea entre 850 y 1200 empleados. Las plantas solares tienen un efecto multiplicador en el empleo, directo e indirecto, que supera con creces a las carboníferas.

Desconocemos si el presidente Trump escucha, o al menos considera algunas propuestas. Asumimos que si, toda vez que ha sido un empresario exitoso. Ojalá así sea en esta ocasión, para el bienestar de un gran conglomerado humano.

Economista y periodista.

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