Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

¿El ocaso de la democracia?

Manifestantes contra la independencia de Cataluña agitan banderas españolas mientras marchan en el centro de Barcelona, el 27 de octubre.
Manifestantes contra la independencia de Cataluña agitan banderas españolas mientras marchan en el centro de Barcelona, el 27 de octubre. AP

Se supone que la democracia es un sistema en el que gobiernan los líderes por los que votaron las mayorías, que entonces toman decisiones de gobierno acordes a sus propuestas. Así, cuando un gobernante sanciona una ley, es muy común escucharle decir que para eso lo eligieron. Pienso que una de las grandes crisis que vive actualmente la democracia radica en que hoy por hoy en muchos casos, no es la mayoría la que elige a los que quedan en el gobierno, o los que quedan en el gobierno no cumplen con lo que elige la mayoría.

Uno de los ejemplos más claros es los Estados Unidos, donde en dos ocasiones ya en los últimos 20 años, los presidentes electos no han sido por los que ha votado la mayoría de las personas, como en el caso de Donald Trump, que perdió el voto popular con Hillary Clinton, y de George W. Bush, que lo perdió con Al Gore. De todas formas, eso no impide que el señor Trump se llene la boca cuando toma alguna de sus medidas más radicales, diciendo que para eso lo eligió la mayoría. Además, con entre un 40 y 45 por ciento de adultos absteniéndose de votar, encontramos a casi la mitad de los electores sin una representación en el gobierno. Y eso en el caso de las presidenciales, en el caso de las elecciones a congresos y locales, la abstención puede llegar hasta a un 80 por ciento.

Un caso en que un gobernante optó por obviar la decisión soberana del pueblo fue Colombia, donde una mayoría votó “NO” en el referéndum sobre los acuerdos de paz de La Habana, y sin embargo el ejecutivo en cabeza de Juan Manuel Santos los convirtió en ley. De paso, cuando fue elegido para reemplazar a Uribe, los que votaron por él (me incluyo) lo hicimos para que continuara con las exitosas políticas del ex presidente, no para que le entregara el país a las FARC.

En España hoy los independentistas catalanes, que no son una mayoría, pero que sí gritan más duro que todos, tienen alborotado el avispero de la política en ese país, y exaltan a una parte del pueblo contra la otra parte, con sus declaraciones independentistas.

Y todo esto, claro está, sin tener en cuenta que una enorme cantidad de políticos en el mundo llegan al poder gracias a la corrupción, o valiéndose del engaño y la difamación, que en estas épocas de redes sociales son cada vez más productivas. Un tipo tan nefasto como Vladimir Putin, que se mantiene en el poder gracias a la corrupción, se ha valido de Facebook, Twitter y los sitios de noticias falsas online, para manchar con su mano negra desde las votaciones del Brexit hasta la elección presidencial de los Estados Unidos, pasando por un cúmulo de elecciones de países más pequeños, y naciones donde lo ha intentado, pero no ha logrado triunfar, (¡afortunadamente!) como Francia y Alemania.

Y qué decir de Venezuela, donde el dictador Maduro y su régimen asesino defecan en la democracia, realizando año tras año unas elecciones de patraña, que prologan la agonía de un pueblo cada día más hambriento y desesperado.

Lo peor es que cada día crece el descontento en el mundo con sus dirigentes, y así son muchos los que, desilusionados, deciden no volver a votar, o los que votan por supuestos antisistema, que resultan lo mismo, o peor, que los políticos tradicionales, solo que con un discurso rabioso y haciendo más bulla.

Duele decirlo, pero les hemos heredado una gran crisis a nuestros hijos.

Escritor colombiano.

www.pedrocaviedes.com

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de octubre de 2017, 4:12 p. m. with the headline "¿El ocaso de la democracia?."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA