Hillary se explica y da explicaciones
¿Tiene futuro político Hillary Clinton? ¿Por qué perdió una elección que debió haber ganado? ¿Cuál es su legado? ¿Es un modelo para las nuevas generaciones de mujeres?
A sus 70 años, el futuro político de Hillary Clinton no está claro aunque es evidente es que su popularidad no ha disminuido. Su último libro, What Happened, publicado el mes pasado, encabeza las listas de los libros más vendidos en la nación. Y si bien ha descartado lanzar su candidatura a un puesto de elección, eso no significa vaya a desaparecer del escenario político nacional.
Para mi colega Lisa Richardson, ex miembro de la junta editorial de Los Angeles Times, Hillary no tiene futuro en la política “a pesar de su talento, sus cualidades y su intelecto prodigioso. Hillary es una candidata fallida porque no es auténtica. Es brillante en privado pero no puede conectarse con la gente. Ella, al igual que John Kerry y Al Gore, son muy inteligentes y tienen mucha experiencia pero comparten el defecto fatal de ser de palo”.
Una opinión semejante me la dio la ex asambleísta y ex senadora estatal demócrata Martha Escutia: “Espero que no siga en la política. En su candidatura hubo negligencia, no se puede culpar a los rusos por malas decisiones estratégicas como la de no hacer campaña en un estado como Michigan, que perdió ante Bernie Sanders. Espero que se convierta en presidenta de una universidad”.
Es evidente que Hillary seguirá teniendo influencia en el Partido Demócrata, que seguirá recaudando fondos para su partido y para caridades, que seguirá escribiendo libros y dando lucrativos discursos. También estoy seguro de que continuará apoyando causas en favor de las mujeres porque su candidatura, fallida y todo, generó un mayor interés en temas de igualdad de género y sexismo. En What Happened, Hillary ofrece su visión de las vicisitudes de una candidata mujer en una campaña presidencial y aunque es cierto que su libro es la historia de una batalla perdida es también una llamada de atención sobre los prejuicios sexistas.
En el libro, Clinton culpa a Bernie Sanders, al director del FBI, James Comey, al gobierno ruso, y, sobre todo, admite sus errores: perder Wisconsin, Michigan y Pennsylvania, 3 estados que le negaron la presidencia a pesar de su millonaria ventaja en el voto popular; anunciar la extinción de las minas de carbón en territorio minero; definir a los seguidores de Trump como deplorables.
También culpa a los medios por la cobertura superficial y obsesiva de sus correos electrónicos en vez de analizar asuntos de importancia como inmigración, impuestos o comercio. Se queja del machismo en la cobertura: cuando Ronald Reagan o Barack Obama lloran, la gente siente simpatía por ellos, pero cuando una mujer llora, la acusan de ser débil, emocional e inestable, escribe Hillary.
¿Por qué es Hillary tan controvertida?, pregunto. “Yo creo”, dice Escutia, “que en ciertos segmentos de la sociedad actual hay gente a la que no le gusta ver a mujeres emprendedoras, gente que dice ‘¿pues quién se cree que es?’”. Richardson opina que “no debemos subestimar hasta qué punto los trabajadores blancos se sienten menospreciados por las elites blancas. Trump es vulgar, grosero, estúpido e intolerante, y no fue elegido a pesar de estas cualidades, sino por ellas”.
Yo pienso que la estatura de Hillary no se medirá por sus derrotas, sino por sus logros, por su legado. Para Escutia “Hillary es ya un modelo para las mujeres porque no tuvo miedo de entrar en la arena política”. Richardson cree que las mujeres jóvenes no quieren ser como ella porque “piensan que su éxito está demasiado entrelazado al éxito de su esposo aunque me imagino que si hubiera ganado eso sería diferente”.
Coincido con ambas. En 2008, cuando la disputa por la nominación demócrata era entre Barack Obama y Hillary, mi hija apoyaba a Obama porque le impresionaba el discurso inspirador del candidato afroamericano y mi esposa no podía entender cómo era posible que mi hija no escogiera a la primera mujer con posibilidades de ganar la presidencia. Para mi esposa Hillary era el modelo para las mujeres, no para mi hija. De su desacuerdo quedó huella en las páginas de Los Angeles Times y el artículo dio pie a una entrevista/debate entre ambas en CNN.
Afortunadamente, para 2016 no hubo discusión alguna. Ni en mi familia ni entre mis amistades hubo quien votara por Trump, pero por desgracia, todos perdimos.
Periodista de Los Angeles. Escribe sobre temas políticos en varios periódicos en las Américas.
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de octubre de 2017, 4:24 a. m. with the headline "Hillary se explica y da explicaciones."