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Opinión

El secretario de Comercio comercia en secreto con Putin

Documentos filtrados en el escándalo de los Papeles del Paraíso vinculan al secretario de Comercio de EEUU, Wilbur Ross, con negocios en Rusia.
Documentos filtrados en el escándalo de los Papeles del Paraíso vinculan al secretario de Comercio de EEUU, Wilbur Ross, con negocios en Rusia. AP

No me mueve la ilusión de que cambien las cosas en este mundo que a pesar de los años vividos todavía me sorprende con su suciedad e inclinación al mal. Me mueve hacer uso de la libertad que tengo de protestar, de decir lo que pienso a pesar de saber que son palabras lanzadas al vacío, la nada. Pero logro algo que es vital: que se me quite la galopante ansiedad que me posee, que me libere de esa pesada piedra que se me planta en el pecho cuando me entero en alucinante secuencia de hechos de más desastres, mentiras, abusos, peligros. Todos los días se descubren, gracias a la prensa, más pruebas de la corrupción y la injusticia global que se impone en el mundo. Y aunque parezca contradictorio con lo que expresé en cuanto a cómo me siento, lejos de culparla, exalto al trabajo de la prensa libre que revela la verdad que nos esconden las élites del poder y el dinero. Tengo el compromiso conmigo misma de escribir sobre el valioso y decisivo trabajo que está desempeñando la prensa de Estados Unidos en este momento fatal de su historia.

Precisamente le debemos al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación y 95 otros periodistas internacionales que se unieron a ellos para investigar por casi un año, y finalmente publicar el lunes 5 de noviembre de 2017 una de las noticias más trascendentales de este año, que es a su vez el mayor escándalo de corrupción en el que están implicadas más de 120,000 personas y empresas de todo el mundo. Los Papeles del Paraíso es una magnífica metáfora para llamar a los más de 3 millones de documentos electrónicos confidenciales en los que aparecen los nombres de esas personas y empresas implicadas en la inversión en el exterior (offshore) para evadir cientos de miles de millones de dólares en impuestos que tendrían que pagar en sus respectivos países. Cómo sería de complicada y enorme la tarea que conllevó sacar a la luz semejante robo a su país –así considero esta sucia trampa fiscal de los millonarios–, que en total fueron 380 periodistas de más de 90 medios en 67 países los que se pasaron meses examinando los documentos más recientes. En conjunto, los archivos de los Papeles del Paraíso exponen las posesiones en el extranjero de líderes políticos y sus financistas, así como compañías de nombre familiar que reducen los impuestos a través de transacciones realizadas en secreto. Los acuerdos financieros de multimillonarios y celebridades también se revelan en los documentos. Y como era de esperar, incluyen mucha más información sobre ciudadanos, residentes y compañías de Estados Unidos que las investigaciones anteriores de ICIJ, como los Papeles de Panamá.

Queda mucho por conocerse, pero hasta ahora, hiela la sangre saber lo que sabemos.

Pero ¿cómo se lograron obtener los papeles secretos? La importante firma de abogados offshore Appleby, con sede en Bermuda y otros países, y Asiaciti Trust, una compañía de fideicomisos internacionales y de servicios corporativos con sede en Singapur, fueron hackeadas. Y los documentos se filtraron al periódico alemán Süddeutsche Zeitung, que los hizo públicos. El periódico contactó al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación para que investigara. El Consorcio se puso en contacto con Appleby, que niega rotundamente irregularidades ni ilegalidades realizadas por ellos.

En los Papeles del Paraíso se hallan cerca de 7 millones de contratos de préstamos, estados financieros, correos electrónicos, documentos de fideicomiso y otros trámites administrativos desde hace casi 50 años en Appleby.

Me quedé atónita cuando supe que entre las empresas propietarias de empresas filiales que operan en paraísos fiscales se encuentran Apple, Facebook, Nike (estas tres han evitado pagar miles de millones de dólares de impuestos en Estados Unidos), Ebay, Disney, Microsoft, Glencore y Uber. Algunos de los millonarios que aparecen en los Papeles del Paraíso son: la Reina Isabel de Inglaterra, el ex comandante supremo de la OTAN en Europa, general Wesley Clark, la reina Noor de Jordania, Madonna, Bono; el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos; Gary Cohn, el principal asesor de economía de la administración Trump; el secretario de Estado, Rex Tillerson, y nada más y nada menos que el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross.

En su paraíso fiscal, Ross, un multimillonario de 79 años, hace millonarios negocios con una empresa naviera vinculada con la familia de Putin y oligarcas del Kremlin del círculo íntimo del presidente ruso.

Estas empresas caen bajo las sanciones impuestas por EEUU a Rusia. El secretario de Comercio es quien decide sobre las sanciones comerciales a otros países.

La trama de la trampa Trump, deshilvanada hilo a hilo por esa gente que el presidente detesta: los periodistas.

doramador12@gmail.com

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de noviembre de 2017, 2:02 p. m. with the headline "El secretario de Comercio comercia en secreto con Putin."

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