En mi casa con Bertín
El canal de televisión Telecinco, pese a ser italiano y una de las propiedades del imperio de Berlusconi, es el más visto por los españoles, desde hace más de 14 años. De por sí es un fenómeno curioso, ¿cómo puede una empresa italiana influir y conocer tanto sobre los gustos, ansias y querencias de un país tan contradictorio, política y socialmente dividido como España? Pues con una fórmula cada vez más precisa. Emociones, una pizca de drama, debate y pasión, que probablemente sean las esencias del espíritu español.
En ese canal se emite En Mi Casa O En La Tuya, un programa presentado por Bertín Osborne, célebre cantante español reconvertido en entrevistador de las más importantes celebridades españolas. Este miércoles yo fui una de ellas. El programa debe su título al hecho de que la entrevista se realice o en casa de Bertín o en la del entrevistado. Opté por recibir en mi casa porque la extraño mucho aquí en Miami y sinceramente me pareció una idea magnífica tener un buen video de mi casa, bien iluminado, bien fotografiado. La emisión del programa superó la media de audiencia del canal así que mi casa se ha hecho muy popular y en muchos medios, impresos, digitales, radios y teles se ha analizado el estilo de la decoración y, por supuesto, su calidad por horas. Mi marido temía mucho por que esto pasara pero yo insisto en que está bien compartir con nuestros espectadores nuestro gusto y nuestra peculiar manera de vivir y disfrutar nuestros espacios.
Y no solo eso, yo decidí desahogarme en la entrevista con Bertín y retrocedí a mi infancia y sus complicados, a veces retorcidos, recovecos. Nací en Caracas, amanerado y disléxico, y aunque siempre conté con el apoyo absoluto de mis padres, ambas situaciones, la torpeza y el anuncio de una homosexualidad con mucha vena histriónica, no solo marcaron mi crecimiento sino el de mis padres y hermanos. Todo eso ha regresado durante la escritura de mi última novela, Tiempo de Tormentas, que publicaré el año que viene y que trata sobre la relación entre mi madre, bailarina, y yo, su hijo homosexual. Mi madre falleció hace tres años, víctima del cáncer y desde su muerte no he conseguido llorar todo lo que me afecta su ausencia. Escribí el libro pensando que ese sería mi desahogo. Y terminó siendo la entrevista con Osborne la que hizo derramar todas esas lágrimas.
Para el público que vio la entrevista, ese momento fue catártico. Porque a ellos también les ha pasado. O bien perder a una madre y por cáncer. O bien haber atravesado una infancia marcada o por la dislexia o por la orientación sexual, distinta a la mayoritaria. Mientras observaba el programa por mi celular, aquí en Miami, asistía a como se colapsaba mi whatsapp con mensajes de amigos pero también de gente que no frecuento, reconociendo que estaban llorando pero que se daban cuenta que habían pasado por las mismas emociones. En ese momento, me sentí agobiado. Pero hoy pienso que una de las cosas extraordinarias de ser un comunicador y también un escritor, es que puedes hacer bien transmitiendo, comunicando tus experiencias para que los otros pueden identificarse. Aliviar sus dolores y también tener alguien inspiracional. En mi caso, enfrentar una sociedad contraria a mi sexualidad, superar un obstáculo psicomotor y ser la persona que soy hoy día. Me agrada servir de apoyo a todas esas personas en tantas partes que necesitan alguien en quien reflejarse. Me agrada servir de ayuda. Gracias, Bertín, por hacerme feliz repartiendo felicidad.
Escritor y presentador venezolano.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de noviembre de 2017, 5:23 a. m. with the headline "En mi casa con Bertín."