La gira de Trump por Asia
La gira del presidente de Estados Unidos por Asia ha sido uno de los mejores esfuerzos de relaciones públicas e imagen que ha llevado a cabo la Casa Blanca desde que el magnate habita en ella. Sus atuendos en cada uno de los países, las fotografías capturadas y enviadas a la prensa para su publicación, los titulares generados, y lo más importante, el mensaje que quería enviar el presidente a su base de votantes, generado y al punto. ¿Qué impacto tendrá en la región? Y ¿cuál es el impacto en Estados Unidos?
La mayoría de las críticas después de la gira por Asia de Trump vienen de su falta de mención de manera contundente acerca de las violaciones a la libertad de expresión y problemas sociales de algunos de estos países. Queda muy claro que trató de hacerle ver al mundo que él unificaba el bloque asiático contra Corea del Norte, pero esto solo quedó en apariencias. Este pasado jueves un vocero chino aseguró que seguiría con su misma política para destensionar la relación con Corea del Norte, contrario a lo que sugirió el presidente Trump. El plan pide que Corea del Sur y Estados Unidos paren sus práctica militar anual siempre y cuando Corea del Norte suspenda sus prácticas con misiles y ensayos nucleares, según ha reportado el Washington Post. Trump había sugerido que la política sería cancelada. Luego su vocera en la Casa Blanca salió diciendo que había puntos de desencuentro. (En reiteradas ocasiones las declaraciones de Trump vía redes sociales tienen que ser disipadas por su vocera, frente a la prensa.)
El verdadero impacto de la gira, para suavizar relaciones con la comunidad asiática, tiene mucho que ver con la economía y los próximos tres años. Para Trump su mejor herramienta de reelección, y hasta el momento (a menos que el próximo año tenga mucha suerte, inteligencia y apoyo de ambos partidos) sería la economía. Estados Unidos está recogiendo frutos económicos de la administración anterior, y las políticas sociales de Donald Trump no han ocurrido. No ha podido, hasta el cierre de esta columna, conseguir los fondos públicos para hacer el muro entre México, no pudo (más que revertir) la ley para los jóvenes inmigrantes, dejando a muchos sin esperanza y estudio, arreglar el quebrantado problema migratorio, no ha podido hacer nada con la ley de salud, entre otras promesas de campaña. Lo que sí ha logrado es generar un posible caos social, por ejemplo, aprobando una orden ejecutiva que abre el mercado de la salud, probablemente dejando a muchos con pólizas altas. Entonces, tener a China de su lado, seguir teniendo comercios, le garantiza que la economía no se verá afectada.
Lo más gracioso es que cuando Trump estaba en campaña habló muy mal de China, y aseguró que las empresas que se fueron para ese país, deben volver. Eso será clave para lograr su reelección, poder probar que hay más gente empleada, más empresas abriendo plantas y oficinas en territorio norteamericano, y menos fortaleza económica china. El slogan de su campaña “Volver América Grande”, será lo único que lo podrá salvar en tres años. O, que en las elecciones de medio término, el congreso tenga la suerte de quedar con curules que lo apoyan a él en sus políticas sociales. Creo que, como la gira de China, que tan exitosa fue para él, vendrán otras giras en los próximos años. La política exterior difícil de entender de Trump genera incertidumbre entre muchos, pero entre sus votantes claramente parece que es un éxito.
Periodista y presentadora de televisión y radio.
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Esta historia fue publicada originalmente el 18 de noviembre de 2017, 5:44 p. m. with the headline "La gira de Trump por Asia."