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Opinión

Un regalo de Navidad

El senador demócrata Al Franken ha sido acusado de manosear los senos, por encima de la chaqueta, de la modelo y personalidad radial Leeann Tweeden mientras ella dormía en un avión, durante una gira para actuar ante soldados destacados en Afganistán, en el 2006.
El senador demócrata Al Franken ha sido acusado de manosear los senos, por encima de la chaqueta, de la modelo y personalidad radial Leeann Tweeden mientras ella dormía en un avión, durante una gira para actuar ante soldados destacados en Afganistán, en el 2006. Archivo

La respuesta del Partido Demócrata al escándalo sexual originado por el senador Al Franken (D-Minnesota) parece ser tan simple como “una investigación por el Comité de Ética”. ¿Para investigar qué?

Existe una foto de Franken manoseando los senos (por encima del jacket) de la modelo y personalidad radial Leeann Tweeden cuando ella estaba dormida en el avión. Cuando Tweeden declaró que, durante un viaje de un grupo teatral para actuar ante soldados, Franken usó su posición para besarla, contra su voluntad en un ensayo, ya eso fue bien repelente. Como describió Tweeden: “Franken puso su mano detrás de mi cabeza, empujó sus labios contra los míos y, agresivamente, introdujo su lengua en mi boca”. La respuesta de Franken cuando la prensa lo confrontó: “Así no es como yo recuerdo el incidente”.

¿Invitará el Comité de Ética del Senado a Leeann Tweeden para que les cuente la historia? ¿Invitará el Comité a otras mujeres que pueden haber sido víctimas de Franken con anterioridad? No sabemos. El propósito de esta investigación es dar la apariencia falsa de que “están haciendo algo” mientras pasa el tiempo, los temperamentos se enfrían, la prensa se dedica a cubrir otras cosas y, al final, el Comité le da un regaño a Franken.

Puede ser que Franken se sacuda de esto. Pero no podrá. Porque hay una foto en el record. Los escándalos de abuso sexual se están convirtiendo en la historia de la cultura, en lo que fue Watergate para la historia política. Es gigantesco. Es la definición de una era. Y entre las docenas de gente famosa implicadas, la foto de Franken es la evidencia más dañina e irrefutable que ha surgido. Es una escena de nuestro tiempo. Es la foto del momento. Es el revólver humeante. Nunca desaparecerá de la conciencia nacional.

Consideren los lectores como cada detalle refuerza el horror de los otros: un actor famoso que pronto se convertirá en un senador demócrata está molestando a una mujer mientras ella duerme en ropa militar porque están viajando para apoyar a nuestras tropas. En una zona de guerra. Y Franken se está riendo mientras posa para el fotógrafo. ¿Podremos jamás olvidarnos de esta foto?

Pero mientras los demócratas en el Senado se unen para proteger a Franken, son los liberales y demócratas los que deben estar indignados, no los republicanos. Para los republicanos, Thanksgiving llegó temprano. No importa, para la agenda republicana, si Franken u otro demócrata liberal mantienen el escaño. Si Franken se salva de esta, las posibilidades de victoria de Roy Moore en Alabama aumentan. Se les hace muy fácil a los republicanos decir: “un momento, ¿se supone que terminemos la carrera de Roy Moore, una leyenda en este estado, cuando los demócratas no expulsarán a Franken? ¿Por qué accederíamos a una práctica de ética unilateral?”. Si Moore llega al Senado, los demócratas no podrán acusar a Moore de abuso sexual si Franken aún está en el Senado.

Los demócratas, que ahora dicen que no tolerarán comportamientos como los de Bill Clinton, pueden probarlo. Pueden romper con el pasado estableciendo que no tolerarán abuso sexual alguno. Y en las elecciones del 2018 podrán salir a buscar los votos de mujeres casadas que están recelosas de la agenda liberal pero pueden ser persuadidas. En lugar de esto, están protegiendo a los suyos. La senadora Kirsten Gillibrand (D-NY) puede autoidentificarse como líder de las mujeres víctimas de abuso sexual o puede apoyar el mantener a Franken en el Senado, pero no puede hacer las dos cosas. Ella ha dicho que “la disculpa de Franken no es suficiente pero espero oír más de él”. Eso es insuficiente.

¿Qué más puede decir Franken que ya ha admitido responsabilidad y se ha “disculpado”? Los demócratas están creando un arma de tres palabras con que los republicanos les estarán golpeando la cabeza: “Recordemos a Franken”.

Franken y los demócratas les han hecho a los republicanos el mejor regalo de Navidad.

AGonzalez03@live.com

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de noviembre de 2017, 8:08 a. m. with the headline "Un regalo de Navidad."

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