Épocas turbias
Mientras me disponía a escribir esta columna la mañana después de una cena familiar para celebrar el Día de Acción de Gracias, leí en el periódico la noticia de un atentado en una mezquita en Egipto, con una cifra (hasta ahora) de 235 muertos. Los terroristas hicieron detonar un artefacto dentro de la mezquita, y recibieron con una ráfaga de balas a los que salían huyendo. No se puede ser más cobarde. Antes, en la mañana, leí la mala noticia de la detección de una explosión cerca del lugar donde el submarino AR San Juan, de la Armada de Argentina, lanzó su última comunicación, el miércoles 15 de noviembre, lo que ha hecho que se pierdan casi por completo las esperanzas de un rescate y el regreso sanos y salvos de la tripulación. También, un episodio todavía no esclarecido en el Metro de Londres está recibiendo el trato de atentado terrorista por parte de la policía de esa ciudad.
Todo eso rodeado de nuevas noticias de abusos sexuales por parte de poderosos, de más casos de corrupción en todo el mundo, y todo lo que durante estos últimos meses ha sido pan de cada día. No ha habido noticias del dictador de Corea del Norte en el último mes, pero eso no significa que no sigamos corriendo el riesgo de una guerra nuclear, con semejante desequilibrado al frente de ese país. Y el cambio climático sigue, inexorable, mientras el presidente de la nación más poderosa del planeta lo sigue negando, y por ende llevando a cabo políticas que no lo merman.
Qué año. El nombre Odebrecht en Latinoamérica ha sido como el tapón de una tina, solo que ésta en lugar de ser de agua tibia con espuma, ha sido de aguas negras, que al levantarlo se han filtrado toda la inmundicia y podredumbre de una enormísima cantidad de servidores públicos. Los casos de evasión fiscal van desde deportistas famosos a políticos. Los políticos parece que no se salvan de ningún escándalo sobre la Tierra: en todos aparecen. Siendo estos los encargados de regir el futuro de las naciones, con razón que hay tanta gente sufriendo.
Qué año. El presidente de los Estados Unidos dijo esta semana que prefiere que salga elegido para el Senado el republicano Roy Moore, que ha sido acusado por varias mujeres de haberlas acosado y abusado cuando eran menores de edad, que un demócrata. En ese estado están los valores de quien representa a la nación que lucha por los derechos humanos en el mundo, y cuya bandera ha sido durante generaciones la insignia mundial contra el maltrato infantil y los abusos de todo tipo.
Que ser político cada vez sea algo que genere descrédito en lugar de prestigio, da como resultado que la gente se lance a votar por personajes como nuestro actual presidente, por el que muchos apostaron por la única razón de que no era político. Y habrá más. Así que a amarrarse los cinturones. Vienen épocas turbias.
Sin embargo, quizá de todo esto nazca una nueva casta política, más transparente, menos hipócrita, deseosa del bien común por encima de los intereses particulares y que en lugar de estar maquinando formas de manipular con discursos y poses, le digan la verdad a la gente, aunque no sea lo que quieran oír. Ah, y por supuesto que no busquen enriquecerse a punta de corrupción mientras ejercen la política. Eso sí, si la gente comienza a votar por quienes sean así, y les cumplan, y no se decante por la indiferencia.
Ya veremos.
Espero que todos hayan tenido un Feliz Día de Acción de Gracias.
Escritor colombiano.
www.pedrocaviedes.com
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de noviembre de 2017, 5:02 p. m. with the headline "Épocas turbias."