Economía y Acción de Gracias
Creo que siempre que pasa la fecha de Acción de Gracias, es un buen momento para no solo agradecer sino reflexionar sobre la economía del país. Es imposible no conectar la fecha en la que se come el pavo, con las tiendas, las ofertas y las compras.
Para algunos es triste el hecho de que se trate de agradecer y luego ir a gastar. Para mí también lo es. Creo que este 2017 no ha sido lo que muchos esperaron en materia económica. Y la fecha de Acción de Gracias, el Viernes Negro y después el ya famoso Ciberlunes, son la ocasión perfecta para que los comercios se pongan al día, aunque es desafortunado que el consumismo llegue a tal extremo. Este viernes casi explota mi inbox con las ofertas de todas las tiendas online.
Hablando de números, Estados Unidos no cerrará el año mal. La economía como tal se ve un poco mejor, se han agregado empleos, aunque no a la tasa que se necesita, pero se siguen agregando. Este pasado viernes se presentó un informe de la firma Goldman Sachs que asegura que la tasa de desempleo bajará a 3.5% para el final del 2019, y será la más baja desde 1969 cuando estuvo igual.
Recordemos que, en el 2007, la tasa de desempleo estuvo en 10%. El 4% de tasa de desempleo que vemos ahora no necesariamente es producto de la política de Donald Trump, sino frutos que se recogen de la administración anterior. No obstante, es muy positivo para la imagen del presidente, que no se demoró en enviar un mensaje en la red social Twitter aplaudiendo el informe.
Sin embargo, no todo son buenas noticias. Para algunos ciudadanos de a pie sin duda el país está mejor que hace diez años cuando se pasó por la horrenda recesión, pero los empleos ya no son de calidad. Muchas empresas han optado por contratar a medio tiempo para poder sobrevivir y las personas se han visto forzadas a tomar más de un trabajo para subsistir. El costo de la vida tampoco está bajando, los víveres, comida y otros cada día son más costosos. (Solo basta con comparar cuanto gastamos en el supermercado hoy vs antes si queremos conseguir comida de calidad). Sí, hay comida barata por montones, pero no necesariamente saludable. Una encuesta hecha en octubre por la agencia PEW, publicada en un artículo de CNN Economía, mostró que más de la mitad de los americanos piensan que no les alcanza el salario.
Sin embargo, las proyecciones para este pasado Viernes Negro eran alentadoras; se supone que la mayoría de las tiendas esperaban avalanchas de compradores. Pero muchos han decidido comprar online. La salud de las tiendas físicas ha sido ultrajada este año, se han reportado récord en cierres: más de 6,600 en tiendas al detal. Este ha sido probablemente uno de los mejores años, y se espera que sea para las tiendas online. Empezando por el gigantesco amazon.com que seguramente (no se conocen los datos al cierre de esta columna) tendrá ventas récord.
Si miramos lo positivo es que, en vez de ver madrugadores en las tiendas, o familias dejando el pavo a la mitad para llegar temprano de compras, la gente ahora lo hace desde casa. Si miramos lo negativo, llegará un punto en que ya no se hable en la mesa, sino que se hagan compras desde los celulares o tabletas para obtener las mejores ofertas. Sin duda, somos un país de consumo masivo, ya sea en la cantidad de pavos que se vendan o en la cantidad de ropa que se compre, ojalá también volvamos a ser un país con empleos de calidad, beneficios reales para la clase media, y seguros médicos asequibles en algún momento.
Periodista y presentadora de televisión y radio.
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Esta historia fue publicada originalmente el 24 de noviembre de 2017, 5:44 p. m. with the headline "Economía y Acción de Gracias."