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Opinión

Israel: Renacer de un pueblo

Plan de Partición de 1947 según la Resolución de Naciones Unidas
Plan de Partición de 1947 según la Resolución de Naciones Unidas

(Dedicado a quienes nos odian)

Un diminuto pueblo disperso, expulsado de su suelo por 2000 años, siempre soñó que regresaría a su amada Jerusalén. Nadie más lo creía o le importaba, pero ocurrió.

El 29 de noviembre de 1947, hace 70 años, la Asamblea General de Naciones Unidas discutió el “plan de partición” y adoptó la Resolución 181 con 33 votos a favor , 13 en contra y 10 abstenciones recomendando el establecimiento de dos estados, uno árabe y uno judío en el territorio de la entonces mal llamada Palestina desde la época romana, sobre los territorios de la patria de los judíos en los reinos de Judea y Samaria, donde habitaban desde muchísimo antes de la existencia del cristianismo o del islam.

Los judíos aceptaron la propuesta con júbilo, pero los árabes del territorio del Mandato, instigados y engañados por sus compatriotas, lanzaron violentos ataques contra sus vecinos judíos. Algunos decidieron no hacerlo, esos son los árabes israelíes...

En la madrugada del 15 de mayo de 1948, tras la declaración de independencia, se desató una guerra iniciada por los ejércitos de Egipto, Líbano, Siria, Jordania e Irak, y tropas de Arabia Saudita y Sudán. Atacaron desde el Líbano por el norte, el sur desde Egipto y el este desde Jordania, pero antes engañaron a los habitantes árabes, muchos de los cuales huyeron para jamás ser ciudadanos con iguales derechos en ningún lugar del mundo, con la excepción de los que emigraron a América.

La población judía se defendió de esos ataques con un alto costo: el 1% de la población total del país murió. Israel derrotó totalmente a sus enemigos, aunque quedaron bajo el mandato de Jordania el área de Judea y Samaria, más tarde conocida como “la margen occidental” y la franja de Gaza en manos de Egipto, situación que se mantuvo hasta la guerra de 1967.

Luego de la refundación del estado en 1948 se recrudeció el éxodo judío de los países árabes, ante los asesinatos y ataques de todo tipo contra estas comunidades milenarias. Les arrebataron además de sus ciudadanías, todos sus bienes y en muchísimos casos sus vidas, por el solo hecho de ser judíos.

Otra consecuencia ignorada por muchos fue la fuga desesperada de alrededor de 850,000 judíos, principalmente de origen sefardí y Mizraim, de los países árabes y su expulsión, evacuación y migración, proceso que se extendió hasta principios de los 70. La última gran ola migratoria tuvo lugar desde Irán en 1979-80, como consecuencia de la Revolución Islámica. La mayoría de estos judíos del Oriente Medio marcharon a Israel y se integraron totalmente a la sociedad israelí; otros emigraron principalmente a Francia y Canadá.

Lamentablemente hasta hoy la mayoría de los países musulmanes del Medio Oriente, con contadísimas excepciones, mantienen una actitud hostil hacia Israel, siguen apoyando y financiando a la Autoridad Palestina, Hamas, Hezbollah y otra veintena de organizaciones terroristas de mayor o menor calado.

Penoso que insistan en esa posición absurda, jamás van a derrotarnos, nuestra historia no miente. A pesar de haber sido atacados un sinnúmero de veces solo en dos oportunidades fuimos expulsados de nuestra tierra por los babilonios y los romanos, por cierto ¿dónde están?, cuando nuestros recursos eran infinitamente inferiores que los de nuestros enemigos, hoy, gracias a D-os la situación es completamente diferente, sin aspavientos, pero dudo que haya ningún vecino capaz de destruirnos o sacarnos de nuestra tierra nuevamente sin pagar con su desaparición. Ni Hitler pudo, ¿lo duda?

Cuando yo nací ya existía Israel. Desde la distancia de esa bella isla del Caribe, Cuba, de donde provengo, lejos de las serenas colinas que rodean a Jerusalén, mi abuela siendo yo muy chico, me enamoró de Israel, del milagro de su existencia, del significado que para los judíos tiene tener un lugar donde siempre seremos tratados como iguales en todo el sentido de la palabra, desde donde jamás seremos expulsados, ni discriminados, asesinados, vilipendiados, calumniados, robados, desahuciados, despreciados y escupidos, solo por nuestras creencias religiosas, nuestro origen, por ser parte del pueblo de Israel.

¿Ha escuchado Ud. a alguien ser llamado católico, protestante, budista, hindú o yoruba de m.?da?

Por eso, aunque al mundo se le pasó celebrar el septenario de este acontecimiento, que fue el punto de partida de la refundación de el estado de Israel como un estado democrático donde caben todos; judíos, cristianos, musulmanes, drusos, gentes, de todos los credos razas y orientación sexual, donde la ley ampara a todos sus ciudadanos por igual. Por que Israel existe yo celebro este día.

Solo hay que contabilizar lo que Israel y su pueblo en la diáspora, han aportado a la humanidad desde mayo de 1948 a la fecha. Como nota al dorso el 20% de los premios Nobel. Creo que fue el mejor negocio del mundo para el mundo la refundación del único estado cuya existencia es un acuerdo mundial. ¿A Ud no le parece? A mí sí.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de diciembre de 2017, 5:53 p. m. with the headline "Israel: Renacer de un pueblo."

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