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Opinión

Las decisiones del presidente

El presidente Donald Trump muestra la orden que reconoce a Jerusalén como la capital de Israel, el 6 de diciembre en la Casa Blanca.
El presidente Donald Trump muestra la orden que reconoce a Jerusalén como la capital de Israel, el 6 de diciembre en la Casa Blanca. TNS

Las decisiones que toma el presidente de Estados Unidos se agolpan una tras otra con una coherencia tan desalmada que da miedo, y todas son tan aborrecibles y crueles, que ya dejé a un lado la idea que han expresado públicamente cientos de psiquiatras en la prensa y publicaciones médicas de que por su enfermo estado mental Donald Trump no está capacitado para la presidencia y que representa un peligro enorme para el país.

Estoy de acuerdo con que es una amenaza grave para la seguridad nacional, pero a su estado mental no se lo achaco. Cierto que se comporta erráticamente, se contradice y es un mentiroso compulsivo y patológico, además de un vicioso de Twitter, red social que le proporciona inmenso placer al saber que lo leen decenas de millones de seres humanos, en la mayoría de los cuales ejerce miedo, ira, impotencia, y la burla que enmascara el odio. Eso es, lo que le interesa es controlar las almas que están bajo su dominio diario valiéndose de sus ataques constantes en la red social. Por eso, las decisiones que ha tomado fría y calculadamente el presidente no son producto de un trastorno psicológico, sino de una entraña diabólica

Veamos solo algunas de estas decisiones:

▪ Aumentar drásticamente la desigualdad económica entre los estadounidenses.

▪ Encender las llamas del racismo y provocar la violencia, dándole su respaldo a los grupos nazis y de ultraderecha racistas.

▪ Provocar el estallido de más violencia en el Medio Oriente y un dolor profundo entre los musulmanes de todo el mundo que, como los judíos, consideran desde hace siglos que Jerusalén es la capital del Islam, al declarar esta semana que la ciudad santa es la capital de Israel. Jerusalén era el punto más importante en las negociaciones de paz entre palestinos y judíos. Los palestinos ya habían aceptado que solo la parte oriental de Jerusalén sería su capital; pero Israel no acepta la ciudad dividida, quiere la ciudad entera. Queda roto el proceso de paz. El presidente ha abierto las compuertas de lo que podría ser la más devastadora guerra entre árabes y judíos. La intifada ha comenzado a partir de ayer.

▪ Destruir importantes monumentos de los parques nacionales para taladrar esas tierras y obtener petróleo y gases.

▪ Sacar a Estados Unidos del acuerdo internacional en contra del calentamiento global provocado por el ser humano, hecho comprobado por los científicos que han advertido que de no detenerlo de inmediato acabará con todo lo vivo en la Tierra y con el planeta mismo. EEUU es el único país que se ha salido del Acuerdo de París.

▪ Deportar a 800,000 jóvenes “soñadores” que se han criado aquí y son culturalmente estadounidenses, porque aunque llegaron de niños son inmigrantes indocumentados.

▪ Apoyar la venta de armas a la sociedad civil. Armas que incluyen rifles de guerra.

▪ Otorgar permisos para portar armas a personas que puedan padecer de trastornos mentales.

▪ Cortar drásticamente los impuestos que deben pagar los multimillonarios y las empresas ricas y subírselo a la clase media y sobre todo a la más necesitada de recursos económicos.

▪ Cortar miles de millones de dólares de los fondos de Medicare, Medicaid y del Seguro Social para entregárselo a los billonarios que forman el 1 por ciento de la nación y a las corporaciones más ricas. Si se realiza, por ejemplo, el recorte de $25 mil millones que es lo calculado a Medicare, el 90 por ciento de los ancianos podrían perder el acceso a médicos, hospitales y otros servicios de salud. Los enfermos de cáncer no podrán recibir quimioterapia, servicios de rehabilitación y otros cuidados críticos.

Aclaración: el 1 por ciento más rico de los hogares estadounidenses ya posee más riqueza que el restante 90 por ciento combinado.

▪ Reducir el gasto social (programas de ayuda a los pobres) después de aprobado el proyecto de ley tributario.

▪ Aumentar el déficit en al menos $1.5 billones ($1.5 trillion en inglés) en una década.

▪ Intentar con todos sus recursos eliminar la libertad de prensa.

Las que hemos sido víctimas de abuso infantil sexual y de acoso en el mundo profesional, vemos ilusionadas la fuerza que ha tomado el movimiento #MeToo de mujeres acosadas sexualmente. En una decisión brillante y justa, la revista Time decidió poner en la portada de la “Persona del Año” a las mujeres que han roto el silencio y han acusado públicamente a sus acosadores.

Donald Trump ha acosado y asaltado a mujeres desde que era joven. Todos hemos podido escuchar la confesión de lo que hacía cuando una mujer bella lo atraía: la asaltaba. No voy a repetir sus palabras de la grabación del programa Access Hollywood. Ahora 16 de ellas, cuyos casos se han comprobado, exigen que se haga justicia después de haberse sentido olvidadas por años. Y reclaman que se juzgue a Trump por los crímenes sexuales cometidos.

Podrían tener éxito las pobres víctimas de este hombre.

Pero contra él hay otras gravísimas acusaciones inminentes del FBI que muy probablemente lo saquen de la presidencia. Entonces se hará justicia. Yo también lo exijo como ciudadana.

doramador12@gmail.com

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de diciembre de 2017, 2:53 p. m. with the headline "Las decisiones del presidente."

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