La amante no acosada de Bill Clinton
Gennifer Flowers supuestamente fue amante de Bill Clinton por 12 años. Inteligente y astuta, nunca pensó en denunciar al ex presidente por acoso sexual. Por el contrario, declaró en todos los medios que fue una relación adulta consensual. Desde luego, su posición contrasta con una serie de acusaciones de acoso por parte de otras féminas.
Resulta que la ambición y el dinero siempre han estado como objetivos para muchos. Las arremetidas públicas contra Clinton comenzaron a gestarse en 1991 cuando la profesora de leyes Anita Hill trató de entorpecer el nombramiento a la Corte Suprema del juez Clarence Thomas, quién aparentemente la acosó sexualmente en 1981 mientras era su jefe en la Oficina de Derechos Civiles de EE.UU.
Cuando se interrogó a Anita Hill sobre sus motivos para aceptar luego su nueva posición de asistente a Thomas en 1982, en la Comisión de Igualdad en el Empleo (EEOC), ella respondió: “Siempre ambicioné esa posición”. Aunque los intentos de Anita Hill fracasaron y Clarence Thomas fue confirmado como juez de la Corte Suprema, al parecer allí empezó a maquinarse el ataque a Bill Clinton durante su segundo término como presidente de EE.UU.
Paula Jones, quien para 1991 era empleada del estado de Arkansas mientras Bill Clinton fungía como gobernador del mismo, en 1998 acusó al ex presidente de haberle propuesto que ella le practicara sexo oral. De inmediato Jones se convirtió en una celebridad. En la fiesta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, donde fue invitada por la revista Insight, se pudo comprobar este hecho. Estrellas de Hollywood como Sharon Stone, Warren Beatty y Michael Douglas prácticamente no firmaron autógrafos. Todos querían estar cerca de Paula Jones, quien por cierto habló solo dos veces y no cruzó miradas con Bill Clinton.
Aunque la jueza Susan Webber Wright dio por cerrado el caso de Paula Jones, Bill Clinton tuvo que pagar $90,686 por desacato a la justicia. Adicionalmente se había comprometido a pagar $850,000 para que Jones retirara su denuncia por acoso sexual. Jones terminó recibiendo $200,000 y el resto fue para sus asesores legales. Posteriormente posó ligera de ropas para la revista de adultos Penthouse.
Enseguida estalla el escándalo de la famosa becaria de la Casa Blanca Mónica Lewinsky cuando el presidente Clinton admitió haber tenido una relación “inapropiada” con la becaria. Las grabaciones secretas de conversaciones telefónicas entre Lewinsky y su amiga Linda Tripp, así como las declaraciones de la misma Lewinsky sobre la inexistencia de intimidad carnal con el entonces presidente, ayudaron a los senadores a no condenar a Bill Clinton en el juicio político que se le llevó a cabo para destituirlo. Mónica Lewinsky saltó a la fama con su línea de bolsos de mano, fue la vocera de un plan de dietas por TV y se convirtió en una personalidad de los medios en general.
En contraposición, cuando la primera amante reconocida del ex presidente Clinton salió a la luz pública, nunca hizo declaraciones de acoso sexual. Gennifer Flowers comenzó su relación amorosa con Bill Clinton en 1977 mientras trabajaba como periodista para la Gobernación de Arkansas, bajo el mandato de Clinton. Unos años más tarde, cuando Clinton es candidato a la presidencia en 1992, Gennifer trata de obtener algún beneficio material por esta relación oculta. Es así como Flowers acepta unos $140,000 del tabloide The Star para revelar los hechos en plena campaña electoral. Clinton reaccionó con su propio estilo. No se ocultó, más bien acudió el 26 de enero de 1992 al programa de CBS 60 Minutes, donde desmintió el escándalo. No obstante, en el juicio político que se le llevó a cabo en 1998 por el caso Lewinsky, Clinton bajo juramento aceptó haber tenido relaciones sexuales con Gennifer Flowers en 1977.
Acto seguido, Flowers, quien es una mujer bellísima, recibe unos $500,000 por posar para Penthouse, publica dos libros, abre una línea de teléfono para quien desee escuchar sus grabaciones con Clinton, trabaja como actriz, e incluso, abre un cabaret en Nueva Orleans.
El presidente Trump quiso presentarla en sus debates televisivos con la candidata Hillary Clinton durante la pasada campaña del 2016, pero no se concretó su aparición.
El periodista Daniel Harper de la revista The Weekly Standard afirma que el ex presidente Clinton tuvo amores con muchas personalidades, entre ellas la cantante Barbra Streisand, la actriz británica Elizabeth Hurdley y Miss Arkansas Lencola Sullivan.
Lo cierto del caso es que Gennifer Flowers nunca hizo una acusación de hostigamiento sexual. Más bien ella sostenía que su relación con Bill Clinton era muy especial y que solo el nacimiento de su hija Chelsea logró distanciarlos.
Sin duda, Gennifer es una mujer muy inteligente, además de bella.
Economista y periodista.
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Esta historia fue publicada originalmente el 11 de diciembre de 2017, 2:11 p. m. with the headline "La amante no acosada de Bill Clinton."