Trump, con el dedo en el gatillo
El presidente de los EEUU –con su amenazante dedo presto al botón rojo nuclear por su enfrentamiento cotidiano con el presidente norcoreano Kim Jong-un– lleva esta vez ese dedo al gatillo.
El arma de su política exterior (si se la puede denominar de tal modo) apunta a todo el Medio Oriente. Su determinación de reconocer Jerusalén, incluida la parte Este de la ciudad anexada luego de la ocupación militar, como la capital de Israel, es de una peligrosidad tal que no se puede sino decir de Trump que es un riesgo no sólo para la comunidad internacional sino para su propio país.
Lejos está de mi propósito ser agorero en esta instancia del gobierno de Trump. Simplemente hago una extrapolación de sus conductas como ocupante de la Casa Blanca tanto en lo interno como en sus relaciones con otros países y organizaciones internacionales, incluida la ONU. Su determinación echa por tierra la cuestionada y endeble gestión del Cuarteto para la Paz en el Medio Oriente del que su país forma parte, junto con Rusia, la UE y la ONU. Sólo tener en cuenta que el tema “Jerusalén”, ¡vaya paradoja!, es uno de los principales dentro del menú de asuntos a resolver (fronteras de 1967, retorno de refugiados, las colonias en territorio ocupado militarmente, etc.). Eso muestra la tremenda contradicción de los Estados Unidos de la gestión Trump, derrumbando las sanas expectativas de los que abogan por la solución de “los dos estados”.
De aquí en más, el “Caldero del Medio Oriente” tendrá nuevos fuegos. Una mala praxis de la política exterior de los Estados Unidos. Vendrán días dolorosos y, tal vez, de arrepentimientos. Y Trump –reitero lo que escribí sólo tres días después de ser elegido presidente (08/11/2016): por sus modos de conducir la política exterior de EEUU y de lo peligroso que resultará para su país y el mundo– se verá obligado a renunciar. O a ser pasible del impeachment.
Periodista argentino.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de diciembre de 2017, 7:54 p. m. with the headline "Trump, con el dedo en el gatillo."