Locura y podredumbre humana
La profesora de psiquiatría de la Universidad de Yale, Bandy X. Lee, cree que la salud mental del presidente Donald Trump está al “desmoronarse”, que estamos en un estado de emergencia nacional.
“Desde una perspectiva médica, cuando vemos a alguien sufrir una crisis de esta magnitud, que lo puede llevar a la ruina psíquica afirmamos que es una emergencia”, dijo Lee. “Nunca hemos llegado a estar tan cerca de un estallido de violencia catastrófica que podría ser el fin de la humanidad”.
Cuando la profesora de psiquiatría lanzó estos alarmantes avisos, Trump no había lanzado el tuit al presidente de Corea del Norte, Kim Jung-un, que dice: “El líder norcoreano Kim Jong Un acaba de decir que el ‘Botón Nuclear está en su escritorio todo el tiempo’. ¿Algún miembro de su régimen agotado y hambriento le puede informar, por favor, que yo también tengo un Botón Nuclear, pero el mío es mucho más grande y más poderoso que el suyo? ¡Y mi botón funciona!” Trump envió este tuit el 2 de enero. Este el día 3 de enero: “Tengo tanto respeto por el pueblo de Irán por cómo tratan de recuperar su gobierno, que ahora está corrupto. ¡Verán un gran apoyo de Estados Unidos en el momento apropiado!”
Esta semana varios estudiosos de la política y la inteligencia nacional, profesores universitarios, abogados, ex agentes de inteligencia, entre ellos James Clapper, ex director de la Agencia Nacional de Inteligencia, han dicho que Estados Unidos se encuentra en un alto estado de peligro precisamente por la actuación errática y agresiva del presidente, también por lo que consideran un estado mental que no contempla las consecuencias de sus actos. La situación se ha empeorado a niveles nunca antes vistos, y es que lo que infiere Trump es que vamos a intervenir en la situación política de Irán, se supone que enviando armas a los protestantes, o ¿enviando nuestros soldados? El tuit lo puede interpretar la dictadura islamista iraní como un acto de guerra. ¿Cómo reaccionará? ¿Y el lunático de Corea del Norte? Resulta insólito, casi alucinante, que haya que confiar en los enemigos para que no respondan a las amenazas del presidente y no estallen dos guerras a la vez, una de ellas nuclear.
La psiquiatra Lee dio sus terribles diagnósticos sobre el presidente los días 4 y 5 de diciembre ante una docena de congresistas demócratas y un senador republicano que había solicitado su presencia en el Capitolio para que les informara como psiquiatra, cómo observaba el estado mental de Donald Trump.
La doctora Lee es reconocida internacionalmente por su trabajo especializado en la personalidad violenta. Es editora del libro El peligroso caso de Donald Trump, en el que 27 psiquiatras y expertos en salud mental evalúan al presidente. Lo que han estudiado y expresan en el libro se centra mucho en el nivel de peligrosidad de Trump incluso para la humanidad. Lee dijo que se había sorprendido por el interés de los congresistas sobre el tema. “Un senador dijo que era la reunión que más había estado esperando en 11 años”, y añadió: “Su nivel de preocupación sobre la peligrosidad del presidente fue sorprendentemente alto”.
Richard Painter, que se desempeñó como abogado de ética de la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush, tuiteó el martes sobre el tuit del presidente acerca de Corea del Norte: “Solamente por este tuit hay motivo de destitución del presidente bajo la Enmienda 25. Este hombre no debería tener armas nucleares”.
La Enmienda 25 trata sobre la destitución del presidente por discapacidad o muerte y su sucesión. La misma fue aprobada por el Congreso en 1967 y en ella se establece lo que dice en el Artículo II, Sección 1, Cláusula 6 de la Constitución: “En caso de remoción del Presidente del cargo, o de su muerte, renuncia o incapacidad para cumplir con los poderes y deberes de dicho cargo, el mismo recaerá en el vicepresidente”.
Ante el visible estado de discapacidad mental y del creciente peligro que representa para la humanidad, creo firmemente que el Congreso debería actuar con la mayor rapidez posible para remover a Trump de la presidencia de Estados Unidos. Sabemos que es cuestión de tiempo y de paciencia que se le destituya por obstrucción de justicia y por conspiración entre su campaña electoral y los rusos para que él ganara las elecciones, pero la situación se hace insostenible.
Estoy consciente de que es improbable que se recurra a la Enmienda 25; los republicanos están obstruyendo todo lo que pueda afectar a Trump. Como ahora sabemos, incluso están ocultando a los ciudadanos los documentos que prueban la colusión. (Ver The Republican’s Fake Investigations, escrito por Glenn R. Simpson y Peter Fritschjan para The New York Times el 2 de enero).
Vivimos en un perenne instante de riesgo, de ataques, de incertidumbre y odio. En las manos de Robert Mueller está la salvación. Le pido a Dios que lo proteja del plan republicano de eliminarlo. No puedo a veces creer la podredumbre humana a la que ha llegado el Partido Republicano.
doramador12@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de enero de 2018, 4:29 p. m. with the headline "Locura y podredumbre humana."