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Opinión

El poder de las mujeres y la prensa

Sobrevivientes de agresiones sexuales y sus partidarios marchan en Los Angeles, el 12 de noviembre. El movimiento #MeToo contra el acoso sexual ha cobrado fuerza en todo el país.
Sobrevivientes de agresiones sexuales y sus partidarios marchan en Los Angeles, el 12 de noviembre. El movimiento #MeToo contra el acoso sexual ha cobrado fuerza en todo el país. TNS

Al comenzar, 2017 no parecía que fuera un año propicio para las mujeres ni para los periodistas. Donald Trump había derrotado a la primera mujer candidata a la presidencia, y estaba al juramentar el cargo como primer mandatario de los Estados Unidos. Había sido electo a pesar de sus muchos insultos y faltas de respeto a la población femenina. A la prensa la acusaba constantemente de emitir fake news, noticias inventadas. Con todo, el 21 de enero, al día siguiente de la ceremonia de inauguración, las mujeres marcharon por las calles de la capital reclamando sus derechos.

El 5 de octubre The New York Times publicó un exposé dando a conocer los abusos sexuales cometidos durante 30 años por el famoso productor de Hollywood Harvey Weinstein. Y lo que se iba cociendo lentamente, estalló en uno de los movimientos más vertiginosos y con más posibilidades de lograr cambios culturales, como no se había visto desde hacía mucho tiempo.

En las últimas semanas hemos contemplado a cientos de mujeres denunciar acosos y abusos sexuales, algunos sufridos hace veinte años o más. La mayoría fueron cometidos por figuras destacadas de la televisión, Hollywood, la política, el mundo empresarial y el académico. Ha habido despidos y renuncias. Algunos hombres han negado los cargos; otros se han declarado culpables y pedido perdón. Time Magazine escogió a estas mujeres como las personas del año por su coraje, a pesar de la relevancia que en el 2017 tuvieron Trump, el presidente chino Xi Jinping y el dictador coreano Kim Jong Un. Todos habían sido considerados para ocupar la portada de la revista… hasta que las mujeres comenzaron a hablar.

Sus historias tuvieron gran repercusión y la frase #metoo” o #yotambién recorrió el mundo a través de los medios sociales. Todas teníamos uno o más episodios desagradables que habíamos confrontado, y por fin rompimos el silencio. Al mismo tiempo, el periodismo investigativo, en especial el de The New York Times y The Washington Post, actuó no sólo como caja de resonancia, sino que garantizó la credibilidad de las mujeres, puesto que sus acusaciones fueron investigadas antes de darlas a la publicidad.

No es arriesgado sentirse optimista sobre los cambios culturales que este movimiento podría ser capaz de alcanzar. No se trata solo del valor personal de las mujeres al romper el silencio, sino de la pronta reacción de instituciones y compañías para despedir o forzar la renuncia de los acusados.

Otra causa de satisfacción es que en un momento en que se cuestiona la integridad de muchas instituciones, el movimiento de las mujeres ha surgido de abajo hacia arriba. No lo ha impulsado un grupo o partido, sino la valentía individual de las abusadas. Y a pesar de lo que se ha querido desprestigiar a la prensa y se la ha acusado de ser enemiga del pueblo, se ha comprobado que continúa siendo el cuarto poder.

La lucha de las mujeres por recibir un trato justo en la sociedad ha sido muy larga. Precisamente en 2018 se cumplen 200 años del nacimiento de Emily Brontë, que se vio obligada a publicar su única novela, Cumbres Borrascosas, bajo el seudónimo masculino de Ellis Bell. Aun así, creó un escándalo por la pasión amorosa expresada con libertad, y por la fuerza de los personajes femeninos. Su hermana Charlotte también firmó Jane Eyre con nombre masculino, Currer Bell. Ambas novelas, consideradas feministas y adelantadas a su tiempo en la era victoriana, son hoy clásicos de la literatura. Otro ejemplo de cómo los esfuerzos personales tienen mérito y consecuencias.

Esperamos que los hechos del año que termina sean un augurio positivo sobre los derechos de la prensa y las mujeres. Ya muchas de ellas están considerando postularse para distintos cargos en las elecciones de 2018. Al terminar esta columna, la noticia de última hora es que Oprah Winfrey no descarta la posibilidad de aspirar a la presidencia en 2020. Buena señal.

Escritora y periodista cubana.

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de enero de 2018, 6:53 a. m. with the headline "El poder de las mujeres y la prensa."

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