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Opinión

Camino al Oscar con ira

La actriz, autora y presentadora Oprah Winfrey recibió el premio Cecil B. DeMille en el evento de los Golden Globes, en Beverly Hills, California, el domingo 7 de enero.
La actriz, autora y presentadora Oprah Winfrey recibió el premio Cecil B. DeMille en el evento de los Golden Globes, en Beverly Hills, California, el domingo 7 de enero. TNS

La entrega de los premios de la prensa extranjera que cubre Hollywood, Golden Globes, marca el comienzo de la carrera que llega hasta los Oscars. Durante esta ocasión, las consentidas estrellas femeninas se ataviaron en traje de batalla negro para protestar públicamente por acosos sexuales sufridos a manos de hombres autoritarios en el ámbito de la producción, como el tristemente célebre Harvey Weinstein.

Presentadores de televisión que hacen su cosecha en la conocida frivolidad aupada por el propio medio, preguntando tonterías sobre los diseñadores y sus vestimentas, se vieron frustrados por tanta militancia feminista.

No hubo rebeldes, o se quedaron en casa, y nadie se atrevió a discrepar durante esta suerte de orden partidista y los actores masculinos, ciertamente asustados ante la eventualidad de recibir una denuncia de acoso que habían olvidado, se mantuvieron generalmente en silencio.

El cine casi brilla por su ausencia en lo que fue una competencia de pronunciamientos enardecidos. Salma Hayek conminó a la audiencia en el Hilton de Beverly Hills, bañado del más caro champagne y chocolate Lindt, a decir el lema de la jornada, Time is Up, con la cantinela de “a la una, a las dos y a las tres”. A billonarios, como Jeff Bezos, se les notaba la incapacidad para ser parte de un acto de masas.

Algunas luminarias se aparecieron acompañadas por humildes activistas de organizaciones de mujeres que no contaron con tribuna en el sarao, más allá de su presencia extemporánea.

En su fuero ideológico, los organizadores de la ceremonia no tuvieron escrúpulos para traer al escenario al legendario actor Kirk Douglas, en lamentable estado físico, a sus 101 años de edad, en silla de ruedas, y ni siquiera con un micrófono para su incomprensible dicción.

La cacería de brujas en el Hollywood macartista de los años cincuenta, donde Douglas defendió dignamente el derecho del ultrajado Dalton Trumbo a escribir el guión de Espartaco, sirvió de disparatado trasfondo al tema principal de la soirée.

Como si todo esto no fuera suficiente, Oprah Winfrey recibe el prestigioso premio Cecil B. DeMille y al decir del New York Times, aquel salón de alhajas y glamour se volvió una iglesia como salida de El color púrpura.

En su perorata, aumentó el espectro a otros sectores de mujeres que han sido acosadas, en silencio, por hombres crueles y poderosos. Habló de la necesidad de la verdad y de la prensa, de corrupción e injusticia, de tiranos y sus víctimas, el retrato del Armagedón contemporáneo desde su tribuna de lujo, en discurso que leyó del teleprompter. No le pusieron musiquita para que terminara su catilinaria y la dejaron extenderse a pleno pulmón.

A esa altura de la noche, el cine había sido solo como un pretexto para la furia de la campaña contra los abusos hombrunos. Más congruente con la ocasión, hubiera sido profundizar en filmes premiados como Three Billboard Outside Ebbing, Missouri y Lady Bird, que muestran un país dañado, no solo por el acoso sexual, sino por grandes sectores poblacionales sin oportunidades, olvidados a su suerte en pro de otros más dados al lucimiento de la propaganda políticamente correcta. Por la diferencia de clases, en una economía donde esta circunstancia no debiera doler, y por el racismo, como tarea aún pendiente.

Historias de los ninguneados americanos, la verdad monda y lironda reclamada por la celebridad televisiva, quien no está exenta de contradicciones. Escenas del insospechado cuerpo electoral que hace poco menos de un año, ante el asombro de los analistas, cambió la tradición y el status quo de la nación más poderosa de la tierra.

Crítico y periodista cultural.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de enero de 2018, 6:41 a. m. with the headline "Camino al Oscar con ira."

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