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Opinión

¿Republicanos o demócratas?

El director de la Agencia de Protección Ambiental, Scott Pruitt, piensa que hay demasiadas regulaciones sobre el medio ambiente.
El director de la Agencia de Protección Ambiental, Scott Pruitt, piensa que hay demasiadas regulaciones sobre el medio ambiente. AP

Las opiniones de los expertos y los políticos sobre importantes temas nacionales suelen variar de acuerdo con la lupa que se utiliza para examinar cada caso. Esto es, dependiendo si la lupa es republicana o demócrata, el veredicto es falso o verdadero, o si se quiere, inocente o culpable. Veamos los siguientes casos:

En el ámbito científico: Una encuesta del Pew Research Center del año pasado revela que hay una amplia brecha política entre republicanos y demócratas respecto al cambio climático. Mientras que el 54% demócrata opinó que los científicos entienden muy bien los problemas climáticos, un 57% de republicanos aseguran que la opinión de los científicos en esa materia está influenciada por su deseo de avanzar en sus carreras.

Scott Pruitt, el jefe de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), nombrado por el presidente Trump, afirma que oponiéndose a las numerosas regulaciones ambientales, el consumidor americano ahorró $300 millones durante el año 2017.

Lo cierto es que por primera vez desde la Era del Hielo, hace tres millones de años, los niveles de dióxido de carbono sobrepasaron 400 ppm (partes por millón) en todo el año 2016, según la National Oceanic Atmospheric Administration (NOAA). También en ese período hubo 16 meses consecutivos de temperaturas record, el más largo lapso de cualquier temperatura global desde 1880. Las Academias Nacionales de Ciencia de 32 países industrializados han coincidido con la mayoría de organismos científicos en que las pruebas obtenidas sobre el calentamiento global son sólidas.

En el ámbito económico: Los republicanos sostienen que un aumento del sueldo federal originaría desempleo nominal, o sea, los trabajadores fijos por nómina semanal de 40 horas, disminuirían. Y si la economía continúa en pleno ascenso, como se espera en al menos los próximos cuatro años, lo que pudiera aumentar sería el empleo part-time, el cual en la mayoría de los casos no disfruta de todos los beneficios que sí obtiene un empleado regular. Los demócratas por su parte argumentan que el mínimo no alcanza para cubrir las necesidades de la vida actual, básicamente por el elevado costo de la vivienda, que en la mayoría de los casos supera al 40% del ingreso per cápita.

En la realidad, el salario no ha crecido conjuntamente con la inflación, más bien ha decrecido con una serie de impuestos disfrazados como son los peajes electrónicos, las “camaritas” en los semáforos y los parquímetros digitales. También ha disminuido en términos comparativos ya que para el año 2011 el salario mínimo era un 15% más bajo que en 1980 (Departamento del Trabajo www.dol.gov).

Adicionalmente, los que tienen un seguro de desempleo, igualmente reciben un monto inferior a lo cobrado anteriormente. Sucede que en EEUU el seguro de desempleo deja mucho que desear en comparación con otros países. Por ejemplo, mientras que en EEUU ofrecían cobertura hasta por seis meses de paro forzoso (en condiciones normales), Alemania cubría 12 meses, Francia 23 y Dinamarca 48 (OECD, Employment Outlook, 2006)

En el ámbito social: Los republicanos aseguran que el esfuerzo emprendedor individual es el resorte que impulsa a la economía. O sea, aquellos capaces de llevar los pensamientos a la acción, son los que fundan empresas, contratan empleados, ahorran capital y planean nuevas inversiones. En otras palabras, son el pilar de la Economía de Mercado, sin duda el más exitoso sistema económico conocido hasta la fecha. Los demócratas sostienen que los que tienen menos recursos, prácticamente no tienen oportunidad de competir con el 1% de la población, que son los que disponen de los fondos para continuar con la expansión de la economía.

Para el año 2010, 46.2 millones de personas vivían en el umbral de la pobreza, por ejemplo, con $17.568 anuales para una madre soltera con dos hijos. De esta población considerada pobre, 3.5 millones tenían 65 años o más. Se ha comprobado que la reducción de la pobreza entre los ancianos se debe principalmente al Seguro Social ya que sin el ingreso que representa el Social Security, los pobres mayores de 65 años hubieran aumentado en 14 millones de personas (U.S. Census “The Research Supplemental Poverty Measure, 2010”).

Esto nos demuestra que realmente los programas de gobierno para combatir la pobreza, sí funcionan. Desde luego, no se puede pretender que todos los pobres dejen de serlo; siempre habrá un margen de pobreza que evidentemente incide sobre el nivel de educación y por ende, sobre la oportunidad de empleo.

Para finalizar, es importante destacar que así como se venden productos en el mercado, también se venden las ideas, sobre todo las políticas. Del marketing actual hemos aprendido el arte de condicionar las percepciones humanas. Y por supuesto, para publicitarlas efectivamente es necesario disponer de los recursos requeridos.

Conclusión: Las opiniones sobre temas nacionales siempre inclinarán la balanza hacia uno u otro partido. Lógicamente, mientras más fondos se dediquen a divulgar una opinión, más chance existirá de ser aceptada por el público. Es decir, el dinero fue, es y será siempre el jefe.

Economista y periodista.

Siga a Benjamín F. DeYurre en Twitter: @DeYURRE

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de enero de 2018, 2:55 p. m. with the headline "¿Republicanos o demócratas?."

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